Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

SUPERCONFIDENCIAL ANDRÉS CHAVES

Jorge Martínez

3/jul/08 01:40
Compartir
Edición impresa .

1.- Ha muerto Jorge Martínez López. Vamos a ver, Jorge y yo llevábamos haciéndonos bromas años. Era un personaje con relevancia pública, desde la agencia de viajes que fundó y que llegó a ser, probablemente, una de las mejores de Canarias. Jorge era un personaje peculiar y este será un obituario peculiar igualmente. Lo llamábamos "billetito", nunca supe si porque expedía boletos para trenes, aviones y cruceros o porque le gustaba contar los billetes de curso legal y ahorrarlos con aquel perverso afán de asegurarse su futuro. Tenía sesenta y pico años y se fue a morir a Madrid, a un hotel de cuatro estrellas, porque a lo mejor desaparecer en uno de cinco le hubiera parecido un exceso. Qué pena de este deceso, que se une al de Pili , su esposa, ocurrido hace dos años, igualmente de manera repentina. A Jordi y a Belén , sus hijos, quiero decirles que ellos pierden a un buen padre y yo a un buen amigo. Así es la vida y así es la muerte. Tenemos que ir acostumbrándonos.

2.- Sus amigos pusimos cara de asombro cuando la noticia de su muerte partió de labio en labio. Jorge era un hombre sano, conocido y respetado en el mundo de los viajes. Había comenzado su profesión trabajando de botones -con gorra- en Wagons Lits Cook, en la calle del Pilar. Luego se despidió de aquella empresa y fundó Viajes Archipiélago. Era un sabio en materia de turismo emisor y últimamente se había especializado en cruceros. Jorge era socarrón, ocupó cargos directivos en las organizaciones de agencias de viajes y, como he dicho, poco dado a la dádiva. Cuando le echábamos en cara su capacidad de acaparar ciscos de pan, como las hormigas, no rechistaba. Lo asumía. Tenía amigos que hoy lloran su muerte: Juan Estévez, Eugenio Vera, Víctor Duboy, Paco Gómez, Chicha Arozarena , tanta y tanta gente que ahora le llora.

3.- Mañana se celebran sus exequias en Santa Cruz. No le vamos a olvidar. No vamos a olvidar la vuelta sobre sí mismo que daba cuando le hacía gracia algo o cuando algún desalmado le pedía dinero. Sabía escabullirse como una anguila, pero la muerte le cogió con la guardia baja. Siento mucho su desaparición porque se ha ido un amigo. Un excelente empresario que creó su pequeño imperio a base de trabajo y de honestidad. Qué pena.

achaves@radioranilla.com

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: