JORNADA, S/C de Tenerife
Santiago Llorente ha roto con la dinámica que había seguido el Tenerife en las últimas temporada en el mercado de fichajes. El pausado ritmo que ha elegido seguir el director deportivo del conjunto blanquiazul en este período contrasta en algunos casos de manera brutal con las experiencias del pasado no muy lejano. A estas alturas, un día después de que se cerrara oficialmente la temporada anterior, el club isleño acostumbraba a tener recorrido parte del camino de concreción de su siguiente proyecto, a pesar de los problemas económicos que tuvo que resolver durante varios cursos. Sin embargo, este año el único movimiento reconocido por parte de la entidad ha sido la decisión de no renovar ni a Julio Hormiga ni a Samuel. De los fichajes poco se sabe. Sólo el interés por Luis García. Pero ni siquiera se maneja una fecha concreta para el anuncio del fichaje.
La excepción.- Si nos fijamos en los movimientos que años anteriores había hecho el Tenerife en el mercado de fichajes sólo podríamos comparar las circunstancias actuales con las que se dieron el 30 de junio de 2003. Claro que entonces se estaba viviendo la resaca del final de la Liga que se había producido un día antes. El club isleño había jugado ante un Racing de Ferrol que acabó el encuentro siendo equipo de Segunda B.
El final de Ascanio.- Incluso en junio de 2005, cuando en lo que menos se pensaba era en el siguiente proyecto, Víctor Pérez Ascanio, el entonces presidente, estaba a punto de comprometerse con un Gal Alberman: "Ya está fichado y sólo falta el tránsfer", aseguró el dirigente un día antes de que concluyera oficialmente la temporada.
Antecedentes.- Hace doce meses, Serrano había anunciado ya los fichajes de Juanma y Juan Pablo. El año anterior (2006) a 30 de junio se presentó a Manuel Blanco como cuarta incorporación del equipo (San Martín, Pablo Sicilia y Óscar Pérez ya estaban contratados). En 2004, otro año complicado por los problemas económicos, se había confirmado la renovación a Cristo Marrero, la firma del contrato profesional a Hormiga y el inminente acuerdo con David Limones. En 2002, se había fichado a Iker Garai y a Sebas Corona, a los que se sumaba Valerio como cedido.
Su último proyecto.- El propio Llorente en el año 2000 se encontraba por estas fechas en sudamérica cerrando la cesión de André Luiz y el traspaso de Pablo Paz. Entonces, dar salida a los futbolistas de antaño era un objetivo prioritario, aunque no se descuidó el capítulo de fichajes. De hecho, el club había atado a seis futbolistas (Martí, Aragoneses, Charcos, Ibrahim, Jacobo y Germán). Además se estaba próximo a alcanzar un acuerdo con Luis García.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD