COLPISA, Buenos Aires
Con el triunfo de la oposición en las elecciones departamentales del domingo en Chuquisaca, Bolivia, el Gobierno de Evo Morales sufrió la quinta derrota electoral en menos de dos meses. Esta vez no fue una consulta por la autonomía regional como en los otros casos, sino la votación para elegir prefecto.
El resultado fue paradójico: ganó una indígena alfabetizada por la gestión de Morales que gobierna desde comienzos de 2006. La mujer representaba al gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS) hasta mediados de 2007, pero se pasó a las filas de la oposición.
Vendedora de ropa usada importada de Estados Unidos, Savina Cuéllar se impuso con el 55 por ciento de los votos departamentales, según recuento de votos todavía provisorio. Su rival, el oficialista Walter Valda, obtuvo en cambio el 41 por ciento. Los resultados se nutren de un desempeño muy dispar en la ciudad y en el campo. Cuéllar, que habla mejor quechua que español, ganó por abrumadora mayoría en Sucre, capital departamental. El representante de Morales arrasó en el interior profundo.
65% de pobres
Las contradicciones políticas en este departamento comenzaron en agosto de 2007 durante los debates por la aprobación de la nueva constitución que reivindica los derechos indígenas por primera vez en la historia de este país. Los indios son mayoría en este país donde más del 65% de la población es pobre.
Pobladores de Sucre, gobernada por el prefecto David Sánchez, del MAS, exigían a la asamblea constituyente que devuelva a Sucre la capitalidad plena. Actualmente, Sucre es la capital formal del país, pero solo alberga al poder judicial. El Ejecutivo y el Legislativo están en La Paz. No obstante, la petición fue desoída por el oficialismo, que era mayoría en la constituyente. Las protestas callejeras, que incluyeron agresiones al prefecto del MAS, terminaron con tres muertos y decenas de heridos.
Cuéllar, una representante en la asamblea que había sido beneficiada por la campaña de alfabetización "Yo puedo", que impulsó Morales con apoyo de Cuba, se puso al frente de los rebeldes y cortó con el Gobierno nacional. Sánchez, el prefecto, debió pedir asilo en Perú, y se designó a un prefecto interino. Ahora, con esta votación, la ex dirigente del MAS y nueva líder opositora, se alzó con el triunfo.
La dirigente indígena no sólo prometió a sus votantes que peleará por devolver a Sucre sus funciones de capital plena, sino que se unirá a los prefectos de los departamentos del oriente en su reclamo de autonomía contra el Gobierno central. Para ello, deberá convocar a una consulta autonómica como hicieron Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija entre mayo y junio últimos.
La victoria de Cuéllar fue celebrada por los prefectos rebeldes, acusados de ser una elite blanca que discrimina brutalmente a los indígenas. Con su triunfo, los opositores pretenden mostrar que sus demandas de autonomía no responden a una cuestión de segregación racial.
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