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TRIBUNA INSULAR J. MANUEL DE LEÓN

El verano, las fiestas, la crisis... ¿Cómo es posible?

1/jul/08 07:01
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AUNQUE mi calendario reseña perfectamente el día 21 de junio, sábado con el astro rey en pleno auge de esplendor e incandescencia, el verano hizo su debut en la víspera de San Juan (23 de junio), fecha en la que se produjo la cita con el solsticio o llegada de la estación por antonomasia dedicada al ocio del cuerpo y del espíritu, o empírico, que tampoco es menester echar en saco roto. Pero el célebre evento religioso-esotérico que saluda la vuelta al clima tórrido e incómodo del verano, en algunos lugares de la geografía insular se celebra a la usanza pagana, o sea, ingiriendo mejunje obtenido de hojas recolectadas la noche de vísperas, o de aquelarres, entre fuego, agua, cantos y un sinfín de supercherías que amenizan la denominada noche mágica de San Juan bendito. Bueno, yo no sé qué pinta S. Juan en todo esto. Pero que tampoco voy a entrar en los detalles ¿teologales? de tantos y tantos crédulos que se divierten a la buena de Dios, o del diablo, en todo caso, que no pierde ocasión de sembrar cizaña... Así que, salvo la opinión de algún que otro iluminado (y Aznar no ejerce), hace bien la gente en vivir y divertirse (la crisis que espere) acorde con lo que dice la cantinela: "a lo loco". Bueno, bromas aparte, lo de las fiestas en este país clama al cielo. Porque, de verdad, qué mes del calendario no se salda con la celebración de alguna advocación mariana, santo/patrón universal, o dignidad aupada por la Iglesia Católica, sin dar paso a la juerga en medio de la calle, a la pirotecnia, a los decibelios provenientes de la megafonías de los vehículos-bares estacionados en pleno centro de las ciudades, durante días y días?, molestando y alterando el sueño, sobre todo, de las personas mayores, de los enfermos, de los niños. Stop?

Y no hablemos de los carnavales, de las romerías..., donde miles de personas se congregan alrededor de unos carromatos tirados por bueyes, entre viandas que algunos desaprensivos lanzan por los aires, folclore y demás regocijos, pero que poquísimos dependen del campo, de la ganadería, del agro, en general. Sin embargo, cada vez hay menos agricultura y más "romeros del asfalto": con gafas de sol, reloj de pulsera y teléfono móvil; alterando el tipismo de las formas, cambiando el folclore, el ritmo y sin compasión por cuidar los elementos esenciales de nuestros ancestros. Y es más, algunos con timple y guitarra en ristre, descomponiendo el verdadero folclore, de acá para allá, haciendo el indio.

Como diría don Wladimiro (consejero de Agricultura del Cabildo), "qué poco saben los que van vestidos de romero, con aperos y atuendos del campo, de los esfuerzos, las penalidades y dificultades que padecen los que no les queda otro remedio que labrar la tierra". Pero creo que así lo profetizó el Mesías: "Ganarás el pan con el sudor de tu frente". Aunque con diferencia respecto a los políticos que transpiran cuando van al gimnasio. Pero esto es harina de otro costal.

El caso es que esto no puede seguir del mismo modo que hasta ahora: pendiente de los festejos, de los ¿ídolos? de la TV, de las modas, de las pasarelas, de las celebraciones, de las subvenciones de Bruselas... Y permítanme que subraye, construyendo más carreteras, más hoteles y más adosados para los que están por llegar. Eso les debería dar que pensar a los "sabios" que dirigen la política de este país, en lugar de dar mensajes de parabienes, posibilitar que el sector primario consiga posiciones rentables. Empezando por mejoras en las políticas de regadíos: embalses, distribución, trasvases. Seguido, o a la par, de políticas de precios normalizadas, contingentes de cupo, intervención en los mercados locales, formación reglada en todo el sector, mecanización, créditos blandos, moderación en los precios de los combustibles? Y lo que es más importante, estar muy pendientes de los mecanismos convergentes con la globalidad. De lo contrario, aprendámonos de una vez el himno del futuro que nos espera: "Oh España, andando el tiempo, qué vieja y qué seca te veo".

j.manueleon@hotmail.com

 

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