HOLA, muy buenas, y al grano: poco después del atentado terrorista del 11-M escribí sobre la incredulidad y el gran mosqueo ciudadano que se produjo cuando no fueron inmediatamente interrogados o preguntados, por inoperancia, despiste y/o negligencia, los máximos responsables de la seguridad española. Luego vino una comisión de investigación y esas cosas, pero la inmediatez en la investigación, lo que se dice profesional, dejó mucho que desear. El director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI, antes CESID) en aquellas fechas, Jorge Dezcallar, no era sólo el máximo responsable de la seguridad española ese día, sino también el responsable ¡todos los días! desde que ocupó su cargo. Y ¡más todavía!, los días posteriores a la masacre, por lo que algunos -no todos- no comprendimos nunca cómo después del atentado no estuvo haciendo declaraciones y soltando datos todos los días y a todas horas. (Bueno, en España sí se entiende).
Y así les ponía este ejemplo: "¿Ustedes se imaginan que el director de Scotland Yard, el de la CIA, el de la INTERPOL, el del MAD (Alemania), el del SISDE (Italia), el del Mosad (Israel) o el del KGB ruso, después de un acto terrorista en la capital de su país, como el de Madrid, siguieran por ahí tan campantes? Y es que lo lógico sería que a esos jefes se les hiciera un interrogatorio serio y consecuente por sus conocimientos y posibles contactos de él, p´arriba, p´abajo y p´aloslados. Pues bien, al máximo responsable del CNI no sólo se le preguntó poco o nada, sino que además fue enviado por el que ya era presidente del gobierno, José Luis R. Zapatero, de embajador a la ciudad del Vaticano, Roma (Italia). Todo ello, con el total y absoluto silencio del partido derrotado en tan extraordinarias elecciones: el PP. Por lo que este seguidor del proceso se preguntaba si tal destino fue un premio o un castigo, entendiendo que los socialistas creyeran que en el Vaticano se vive como en un convento con voto de castidad, misas, ejercicios espirituales y grandes sacrificios. Aquel artículo se titulaba "Mí no comprender".
Tampoco entendí, ya lo dije en su momento, el silencio y ocultación después de aquella masacre del que en aquellos terroríficos momentos era ministro de Interior, don Ángel Acebes. "Mí no comprender".
La tercera pata, don Federico Trillo, fue criticado, lógicamente por diversas meteduras de pata como ministro de Defensa. No digamos ya por su actuación ante el luctuoso accidente del Yack-42 al estar como por "encima de?" en actitud casi insolente. El PSOE en pleno se cebó con él, pero, paradójicamente, pocas veces se le preguntó seriamente por su actuación, anterior, durante y posterior al 11-M. Actitud extraña de los socialistas en la inteligencia, valga la gracia más que redundancia, de que Inteligencia y Defensa siempre han ido de la mano. "Mí no comprender".
Hasta aquí los antecedentes y ambientación. Bien, pues por sí ustedes no lo sabían o ignoraban, les cuento los nuevos cargos y destinos de estos tres tristes tigres, perdón, protagonistas, máximos responsables para que se pudiera producir aquel fatídico 11-M. Don Federico Trillo es el nuevo portavoz de Justicia del Partido Popular en la Cámara Baja. Y ya le hemos visto haciendo ñoñerías y cucamonas con Bermellón, perdón, Bermejo, el impresentable, politizado y sectario ministro de Justicia. Don Ángel Acebes, al ser, digámoslo así, expulsado de la nueva ejecutiva del Partido Popular, sale en loor de multitud, precisamente, ante los dirigentes del partido del gobierno; uséase, aquellos mismos diputados que durante cuatro años, y hasta el día de hoy, lo pusieron a parir como portavoz del PP, y que, paradójicamente, nunca hurgaron en su, al menos, despistada actuación para que se produjera el acto terrorista. "Mí no comprender".
Y ya por fin, sepan ustedes que el señor Jorge Dezcallar ha sido destinado de nuevo como embajador. ¿A dónde? Pues ni más ni menos que a Washington, la embajada de más prestigio, más importante y más deseada por cualquier diplomático español, esté quien esté de presidente de los Estados Unidos de la "odiosa" América del Norte.
Por eso, este servidor de ustedes, militar y diplomado en Inteligencia Militar Inter ejércitos, más que "mi no entender", pregunta ahora: a mí que me lo expliquen. ¿Pero? quién?
* IPC (Investigador Privado y Consternado)
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