USANDO el derecho a réplica directa, que me corresponde, salgo al paso de las declaraciones de don Félix Mazón Mayor, quien dice sentirse aludido por un artículo mío, cuando en el mismo no se mencionan nombres. Dicho señor trata de responsabilizarme directamente de problemas ajenos a mi persona y a la colaboración que presto de forma desinteresada a la Federación Canaria de Caza.
El Sr. Mazón, casi un desconocido en la isla en el ámbito cinegético y deportivo, a excepción de sus escritos, de impugnaciones y recursos a todo lo que se hace o se organiza en las Federaciones de Caza y en el Consorcio de Gestión Cinegética, no tiene ni cifras ni datos ciertos para concretar el número del censo electoral que dice que hay en Tenerife, y lo cierto es que lo exagera a su antojo.
Usa un término global de 9.500, aproximadamente, cifra muy alta, en más de 2.300 cazadores federados con derecho a voto en Tenerife. Pero los porcentajes siempre son el remedio al que recurren los perdedores de todos los procesos, para buscar consuelo en su derrota. Lo importante, Sr. Mazón, es que el número de los cazadores que votaron a los candidatos deportistas de Tenerife fue superior a los de Las Palmas que Vd. apoyaba en un 600%. Asimismo, el porcentaje de votos para el candidato de Tenerife por clubes fue superior en un 400% al apoyo obtenido por el candidato al que apoyaba el Sr. Mazón.
El día 22 afirma este señor que, junto a otras tres personas, me encontraba "manipulando" el material electoral. Si él se refiere a que armamos las urnas, les colocamos el letrero de Clubes y Deportistas para que cada cual votase en su urna, y a que se sacaron de una caja las papeletas y sobres que mandó la Junta Electoral para depositarlas en su presencia, en el lugar reservado para recogerlas los votantes, entonces sí estábamos manipulando el material electoral. Pero no es lo mismo, Sr. Mazón, manipular en el sentido que Vd. quiere dar a entender, trucando o camuflando, como parece ser la intención de la frase. Lo hecho por las personas a las que Vd. se refiere se llama "organizar y ayudar" en un proceso en el que participan como colaboradores de la Federación Canaria de Caza y, a la vez, como miembros de la Mesa o como un interventor que "no ocultó nada a sus ojos", Sr. Mazón.
Respecto a la composición de la Mesa Electoral, el secretario de la Federación Canaria, a quien Vd. no tiene mucho aprecio, por motivos personales o familiares, envió desde el día 26 de abril a la Junta Electoral de la RFEC la propuesta de la mesa electoral, en la que se incluía una persona mayor -tiene 75 años-, un joven -tiene 19 años- y otra persona designada por sorteo. Que le gusten a Vd o no dichas personas es un problema exclusivamente suyo. ¿No pretenderá dudar de la honradez de ninguno de ellos?
La propia Junta Electoral de la RFEC no puso ninguna objeción a la lista de la Mesa, y allí estuvieron ellos para hacer su labor. Labor que la propia Junta Electoral de la REFC reconoce en su Resolución como perfecta, ya que el proceso se ejecutó con total garantía de limpieza. No en vano, sus representados de Las Palmas tenían en Vd. y sus compañeros cinco interventores para verificarlo.
Su obstrucción al comienzo de la votación fue manifiesta, no lo niegue, hay muchos testigos y testimonios, pues a pesar de las conversaciones mantenidas con miembros de la Junta Electoral de la RFEC, vía teléfono con todos los interventores de su parte, pusieron todas las trabas habidas y por haber a la formación de una Mesa de Clubes.
¡No les interesaba que se votara! El resultado era previsible y al final fue claro. En los clubes, 23 votos por esta parte, más uno por correo y sólo 6 por la suya en Tenerife, Sr. Mazón. En cuanto a los deportistas, los representantes de Tenerife, multiplicaron por seis los votos de sus representados de Las Palmas.
El presidente de la Mesa Electoral, don Juan Pedro Jorge Morín, sabía que no tenía atribuciones para recoger sus escritos, Sr. Mazón, para eso está la Junta Electoral, a la que debió Vd. dirigirse por escrito. Usted, en acta, reflejó cuanto quiso exponer, y la prolongación del horario electoral fue decidida por el presidente de la Federación Canaria tras consultar a la Junta Electoral, no por capricho, sino para compensar el tiempo que se tardó en comenzar la votación, gracias a su eficiente labor de intentar que no se votase.
Todas las sociedades que votaron estaban en el Censo Electoral, así como sus representantes. Dicho censo fue expuesto en el local provisional de la Federación Canaria y fue consultado por Vd. personalmente en su momento. El local estuvo abierto en el horario habitual, publicado en un cartel en el exterior del edificio, sin que hubiese ninguna reclamación, ni suya ni de ninguna otra persona. No trate ahora de sacar cuestiones que nada tienen que ver con las elecciones de la Federación Española, al referirse al Registro de Entidades Deportivas.
Sr. Mazón, tampoco pretenda dar lecciones de sabiduría legal, ya que Vd. sabe que en ausencia de regulación de aspectos de procesos electorales, la referencia a tomar es la Ley Orgánica 5/1985, de Régimen General Electoral. Las palabras "orgánica" y "general" se lo aclara perfectamente.
Acaba Vd. su escrito, como es costumbre, culpando a la Federación Canaria de Caza y a mi persona en particular de que el problema estuvo en la mala organización del proceso electoral. Pero le diré algo que Vd. ya sabe, y que quiere ignorar para dirigir todo su empeño en difamarme: no soy directivo de la Federación Canaria. Solo soy una persona que tiene la confianza del presidente de la misma, y que dedica gratuitamente muchas horas semanales a trabajar para la Federación Canaria. Y si alguna cuestión no salió a su gusto y deseo, o como estaba reglamentado en estas elecciones, no fue a causa ni de mi trabajo ni de la Federación Canaria. Busque Vd. los culpables en otro sitio más lejos, Sr. Mazón.
Ahora, para completar esta réplica, le añadiré que este escrito, ya las elecciones se repitieron el pasado día 14 de junio, y nuevamente sus representados han perdido las elecciones con la presencia de un observador de la Junta Electoral de la Real Federación Española de Caza, quien le puso a Vd. en su sitio cuando trató de boicotear nuevamente el derecho de algunos votantes.
También quedó claro el pasado sábado que lo que ocurrió en Las Palmas, y dado a conocer en mi artículo anterior, es una evidencia y confirmación clara de lo que afirmamos, Sr. Mazón: "era imposible el voto de 878 personas. Ello se demostró en la repetición del voto, pues sólo 52 cazadores, entre ellos tres de Tenerife, acudieron a la Federación Insular de Las Palmas a depositar su voto.
No nos diga Vd. que desconocía los hechos ocurridos el día 22 de mayo en Las Palmas, y que por eso no quiere comentarlos. Los hechos fueron realizados por sus representados y amigos, Sr. Mazón, y encima afirma Vd. que yo hago una versión sesgada de lo ocurrido. Para dar fe de ello están nuestros interventores y nuestros observadores en dicha isla, que son testigos de lo ocurrido antes y ahora. Se ha demostrado fehacientemente lo anunciado con el batacazo obtenido por los candidatos grancanarios. Hasta sus propios cazadores les han dado la espalda por el acto cometido.
Conclusiones, Sr. Mazón: simplemente no ataca Vd. el proceso electoral, solo que quiere difamarme a mí, ya que ve en mi persona, en mi trabajo o en mi forma de colaborar con la Federación Canaria un obstáculo para los intereses del grupo del que Vd. forma parte, y que no quieren reconocer la autoridad de tanto la Federación Insular ni la Federación Canaria. Eso sí, reclaman continuamente sus derechos de club pero no quieren asumir sus obligaciones. Por cierto, ¿qué conoce Vd. de la caza en Canarias, ya que aparece en Tenerife recientemente, desde otra provincia de la geografía española, tratando de enseñar a los aplatanados canarios sus cualidades personales, que sólo Vd. sabrá pues yo no encuentro ninguna?
En mi opinión, han tratado de tomarle el pelo a los cazadores de Canarias y les han vuelto a salir mal los cálculos, y el responsable, como siempre, de sus derrotas es Antonio Porras. Sr. Mazón, en Tenerife, en Canarias no nos gustan las personas que, como Vd., tratan de justificar sus derrotas atacando lo inatacable. Voy por la calle con la cabeza levantada y saludando a los innumerables amigos y conocidos del mundo de la caza. ¿Puede Vd. decir lo mismo?
* Presidente de la Sociedad de
Cazadores Los Chicharreros
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