Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

DESDE DENTRO RICARDO PEYTAVÍ

Sueldos congelados

24/jun/08 01:12
Compartir
Edición impresa .

NO SÉ CUÁNTO cobra Esperanza Aguirre como presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, ni cuanto perciben los consejeros que la acompañan en su gestión. Supongo que podría enterarme, al igual que cualquiera de ustedes, con una simple búsqueda de cinco minutos en Internet. A lo peor es mucho, a lo mejor es poco o quizá esté a medio camino entre lo parco y lo abultado. Da igual. Lo importante es que la señora Aguirre ha congelado su sueldo y el de sus consejeros. ¿Motivo? La crisis. Ah, claro; la crisis.

¿Les suena de algo la crisis? Desde luego que sí. Se habla de ella en la radio y en la tele; escriben de ella los periodistas en los periódicos. En definitiva, quien no ha oído hablar de la crisis es porque vive en la cara oculta de la Luna, o es miembro, con rango de señoría, del Parlamento de Canarias. Porque la crisis no va con los diputados vernáculos. Ni de lejos. Llevo algunas semanas esperando un gesto de decencia por parte de todos ellos. Un gesto tan simple como reducirse de nuevo el salario hasta que acabe la crisis. O si el asunto de la reducción les retuerce demasiado la conciencia -a nadie le sienta bien que le minoren sus emolumentos-, por lo menos entregar la cantidad adicional a una institución de caridad mientras persistan las vacas flacas.

El guiño de Esperanza Aguirre me parece loable pero se queda corto. Hubiese adquirido la categoría de acción sublime si, acto seguido, hubiese llamado a Cristina Tavío, vicepresidenta del Parlamento canario, y le hubiera aconsejado encarecidamente que se dejase el sueldo en la cantidad previa a la infame subida. Y ya puestos a recomendar, aconsejar, o lo que sea, podría la señora Aguirre recomendarle también a su compañera de partido que renunciase a las dietas diarias por asistir a su trabajo. Porque Cristina Tavío, al igual que los otros miembros de la Mesa del Parlamento de Canarias, cobra 50 euros diarios sólo por acudir a su despacho. ¿Cincuenta o eran cincuenta y ocho? Creo recordar que Juan Carlos Alemán, que también los cobra, me dijo que eran 58. Qué más da. La desvergüenza no está en la cuantía sino en el concepto. Por cierto, ¿a cuántos de los trabajadores que mantienen a los diputados canarios con sus impuestos les paga su empresa un plus sólo por ir a currar?

Definitivamente, estamos ante un problema de cinismo. Empezando por la propia Esperanza Aguirre, a quien acusan sus críticos de cobrar más que el presidente del Gobierno de España. Eso tampoco voy a comprobarlo. Aunque si dividimos el salario entre la eficacia de la gestión, lo percibido por Zapatero, sea cual sea el guarismo de su nómina, es infinitamente mayor. Ojalá estuviese toda España igual que la comunidad madrileña. Razonamiento que sitúa en elevadísimo el sueldo de las antes mencionadas señorías autóctonas. ¿Puede alguien explicarme qué han hecho de provecho los diputados y diputadas de estos alrededores para cobrar lo que cobran, incluso antes de la subida? Vaya, se me olvidaba. El otro día hicieron el ingente esfuerzo de ir a Cuba para lamerle las botas a Raúl Castro. Ni siquiera a Fidel, sino a Raúl.

rpeyt@yahoo.es

 

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: