M.G., La Laguna
La Universidad de La Laguna (ULL) se ha propuesto "normalizar" el funcionamiento de los colegios mayores y residencias. Así explica el centro lo que los residentes en estas instalaciones han calificado de "desalojo". Este colectivo ha denunciado la "última imposición" del Vicerrectorado del Alumnado que, sostienen, les ha "obligado" a retirar los bienes de sus cuartos por primera vez en quince años.
Según Juana María Rodríguez, responsable de este departamento, "no se trata de desalojar a nadie", sino de cumplir la normativa universitaria. "Cuando un alumno pide una plaza en un colegio mayor es con unos derechos y unos deberes, y entre éstos figura el compromiso de dejar la habitación en periodo no lectivo", explica la vicerrectora, que insiste en que no es un desalojo porque "no es forzado", sino que forma parte de las obligaciones de los colegiales, "como ocurre en todas las residencias de España".
En cuanto a las críticas de los residentes sobre lo poco habitual de este hecho, Juana María Rodríguez dice estar sorprendida por que "no se haya llevado a cabo antes, cuando está recogido claramente en el reglamento". Asimismo, recordó que esta normativa procede del anterior equipo rectoral. "No se ha creado ni añadido nada", precisó.
Consignas
Para evitar los problemas que esta medida pueda generar, la ULL habilitará con carácter inmediato "habitaciones-consigna" para que los estudiantes puedan dejar sus enseres. Previamente será necesario consensuar con los usuarios de colegios mayores y residencias los "lugares idóneos". Además, la vicerrectora detalla que actualmente se encuentra abierta la residencia universitaria Parque de las Islas para que algunos alumnos, por circunstancias especiales y de forma justificada -caso de los extranjeros-, puedan ocupar una habitación.
El hecho de que las posesiones de los estudiantes permanezcan en sus cuartos durante los periodos no lectivos impide que se puedan realizar labores de reparación ni acondicionamientos y dificulta, asimismo, la impartición de cursos de formación para otros alumnos.
Las quejas de los representantes de los centros incluyen el momento en que se ha comunicado la decisión, cuando "los estudiantes están inmersos en sus exámenes" y algunos de ellos se han marchado de vacaciones. Este colectivo admite que la medida es legal, pero recuerdan que en el pasado se ha aplicado de forma flexible, pues afectaba únicamente a las plazas extraordinarias.
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