JOSUÉ GARCÍA, S/C de Tfe.
La subida en la tarifa eléctrica fijada por el Gobierno para julio, que penaliza a los grandes consumidores, llega en un momento inoportuno para el sector industrial, en un contexto de frenazo económico y de retroceso del consumo. El presidente de la Asociación Industrial de Canarias (Asinca), Martín Tabares de Nava, alerta de que las subidas "están siendo brutales" en lo que va de año, "en algunos casos del 30% respecto a estas alturas de 2007", y prevé que el ejercicio termine con incrementos del 50%.
Esta escalada de los precios de la energía eléctrica, vital para el sector, "tiene la lógica evolución del precio del petróleo", reconoce el presidente de los industriales canarios, quien considera que está "justificada". Sin embargo, el problema, que no tiene solución a corto plazo, explica, es que la política energética es incorrecta y lesiva para las industrias".
Tabares de Nava cree que ésta "no debería estar basada tanto en el crudo", porque ello provoca que haya que buscar soluciones a corto plazo como los incrementos que se ha visto obligado a imponer el Ejecutivo central. El aumento de los costes de generación de las eléctricas aumentan y, con ello, las tarifas, pero aún así éstas no suponen una compensación suficiente, tal y como han puesto de relieve las compañías.
Por su parte, el vicepresidente de la Federación de Empresarios del Metal y Nuevas Tecnologías (Femete) y titular de la Asociación Empresarial de Instaladores Eléctricos y de Telecomunicaciones de Santa Cruz de Tenerife (Asinelte), Julián Santos, considera que "cualquier subida es muy negativa, porque hace difícil mantener el trabajo y los ingresos".
Explica que estos subsectores atraviesan "una crisis enorme, porque el 80% de nuestra actividad depende de la construcción, así que cualquier sobrecoste es negativo". El descenso de los encargos está siendo de entre el 30% y el 40% con respecto al año pasado, apunta, y será peor "a partir de ahora, cuando se terminen los proyectos que están pendientes".
A escala nacional, el anuncio del ministro de Industria, Miguel Sebastián, de incrementar una media del 5,6% el recibo de la luz el 1 de julio -para la mayoría de los usuarios será mayor, en torno al 10%, según han advertido las asociaciones de consumidores- se ha tomado de la misma manera. La Federación Minerometalúrgica del sindicato CCOO advirtió de su "profundo impacto en el bolsillo de los españoles y en la competitividad de nuestra industria", un sector llamado a tomar el relevo de la castigada construcción en la generación de empleo.
Además, el sindicato, al igual que la Unión de Consumidores (UCE) opina que la subida de la luz no tendría que haberse producido en un momento en el que "las empresas del sector energético vienen obteniendo beneficios récord", y cuestiona la "urgencia" del Gobierno por adecuar sus tarifas a las exigidas por la legislación europea, que dispone un tope de convergencia hasta 2010.
En la misma línea, la patronal industrial nacional AEGE anunció el pasado viernes un panorama "dramático" para las industrias que más energía consumen y apuntaba a unas subidas de incluso un 80% "para aquellas que han contribuido en mayor medida a la gestión de la demanda, al aceptar la interrumpibilidad o las bajadas de tensión en horas punta".
Gas natural y renovables
Asimismo, el vicepresidente de la Asociación de Empresas de Informática y Telecomunicaciones de Tenerife (Asinte), Ángel Frías, llama la atención sobre la "bola de nieve" que genera entre los hogares los anuncios de otro encarecimiento de la electricidad, que podrían retraer aún más el consumo y afectar, de manera indirecta, a las empresas de este ramo, cuya producción "requiere un gran consumo eléctrico".
Pero no sólo los industriales se ven afectados por la subida de la luz. El presidente de la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Canarias (Asaga), Henry Sicilia, ya comentó en las páginas de EL DÍA que la eliminación de las tarifas que beneficiaban a los grandes consumidores puede tener "consecuencias muy graves" para el sector primario. "Hay costes energéticos que pueden subir un 300%", subrayó. Asaga reclama un trato "diferenciado" para los sectores más desfavorecidos.
La solución a estos incrementos de la factura eléctrica por la rápida escalada de los precios del petróleo pasa, según el titular de Asinca, por el desarrollo de las energías renovables y por las plantas de ciclo combinado -que generan electricidad a partir de gas natural- que están planificadas en Tenerife y Gran Canaria. "Hasta ahora no nos hemos preparado para afrontar una crisis de estas características", recalca Tabares de Nava.
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