G. MAESTRE, S. Sebastián
Amado por muchos y odiado por otros tantos, al presidente del Cabildo de La Gomera, Casimiro Curbelo, parece que ni unos ni otros le distraen ni un momento de sus obligaciones. Ni siquiera los rumores que le implican en cuestiones de corrupción parecen inquietarle. Sólo la docena de vecinos que esperan en la puerta de su despacho para hablar con él le cambia el semblante.
-Se relaciona su nombre con asuntos de corrupción. Es un buen momento para aclararlo.
-Bien, durante la precampaña y la campaña electoral, me consta que en Tenerife, y por gente que previamente había sido pagada, se dedicaron a decir lo que les apetecía. En democracia, cuando se tiene algo que hacer o que decir respecto a cualquier irregularidad, el único método válido es presentar una denuncia. Lo que ocurre es que la estrategia política que se marcó en la precampaña electoral fue la de erosionar y decir de mí cualquier cosa. De todas maneras, hay acciones judiciales que están en trámite y que pondrán todo en su sitio. Yo estoy muy tranquilo.
-Un argumento para sospechar de usted podría ser que lleva más de 20 años en política.
-Eso no tiene sustento porque si fuera así habría que aplicárselo a Tomás Padrón, que lleva más que yo al frente del Cabildo de El Hierro, y nadie lo hace. Hay un interés desmedido en hacerme daño, pero cada cual tiene que responder por los hechos que comete.
-¿Es consciente de que de usted casi siempre se dice o que lleva media vida gobernando o que es el que paga los entierros o que es un cacique?
-A veces casi que prefiero ser un poco inconsciente, pero en general creo que hay gente a la que le gusta como soy y lo que hago, y otra a la que no. De todas maneras creo que a mí se me conoce en La Gomera por mi capacidad de trabajo y por mi capacidad para responder a los ciudadanos en cualquier circunstancia. Además, hay algunos que opinan que tengo un control férreo de todo, pero no es verdad porque tengo consejeros delegados y cada vez más la gente que viene a verme es porque ya ha recorrido las demás instancias. No obstante, creo que mi gestión es más valorada fuera de La Gomera que aquí.
-Sorprende que el Cabildo gomero le pague las prótesis a quien las necesita o la gratuidad de los entierros.
-Y no sólo eso, ya vamos para 12 años de gratuidad en los libros de enseñanza obligatoria. Y respecto a los entierros no es para los gomeros que viven en la Isla, sino para cualquier gomero que esté en la parte del mundo que esté. No hay un precedente igual en pólizas de seguros. Con esto quiero decir que estamos haciendo políticas sociales directamente con las personas que lo necesitan; es más, yo creo que eso hace que ahora, en un momento de crisis como el que hay, este tipo de cosas hacen que los gomeros la soporten mejor que cualquier otro canario.
-Pero, ¿eso no crea más desigualdad entre los canarios?
-Tal vez, pero es consecuencia de la gestión de los recursos de cada isla. Esto suscita problemas en el seno del Gobierno porque me dicen "¿pero cómo vas a pedir tú algo si tienes recursos para hacer esto y lo otro?", y yo les respondo que ese no es su problema, porque yo percibo lo mismo que los demás, pero priorizo los recursos en las políticas sociales.
¿Cómo valora el pacto firmado entre CC y PP y las actuaciones del Gobierno de Canarias en estos meses?
-Negativamente, pero porque los ejemplos hacen que lo tenga que ver así. En políticas de empleo, por ejemplo, se presentan proyectos para mitigar el desempleo y buscar nuevos nichos y, por ejemplo, el municipio de San Sebastián, que además es la capital de la Isla, lo dejan fuera. Luego veo en los medios que no se ha gastado el 92% de los fondos destinados a empleo. ¿Cómo puede ser eso posible?, pues por una falta de gestión. Por no hablar de los incendios que sufrimos el año pasado en Vallehermoso y Alajeró, porque todavía hoy están esperando las ayudas. Sin embargo, todos los miembros del Gobierno han visitado La Gomera.
-Parece, por lo que dice, que el Cabildo en muchos aspectos estuviera solo.
-Bueno, el Gobierno de Canarias en el Decreto de Medidas Urgentes determina cómo y a quién le corresponde hacer este tipo de cosas, pero vaya usted a saber si después de haberlo hecho nosotros nos va a dejar bailando solos; espero que no. Yo le dije a Adán Martín una vez, y ahora he intentado decírselo a Paulino Rivero, que en La Gomera han creado una especie de gobierno paralelo con el Plan de Medianías que lo que busca es debilitar al Cabildo, y eso se demuestra cuando, por ejemplo, viene el director general de Empleo y la rueda de prensa la hace en el Plan de Medianías y no con nosotros. De todas maneras yo le digo que están equivocados y que eso no les va a producir rédito político, porque como único se consigue es aproximándose al ciudadano y eso es lo que explica que ganemos una elección tras otra.
-¿Cómo explica que el PSC perdiera San Sebastián y Hermigua y su mayoría absoluta quedara intacta?
-Tengo que confesar que yo manejaba una encuesta que ponía en duda que sacáramos la mayoría absoluta en esos dos municipios, por lo que reuní a un comité de sabios del partido y les manifesté mi opinión de que hubiera cambios, pero ellos no lo consideraron necesario aludiendo a que se iba a crear tensión. Me dejé llevar y se perdieron las elecciones, aunque es verdad que por poco. Creo que hubo muchos votos de castigo, como los que les dieron al CCN en San Sebastián, pero espero comerme el turrón con un gobierno socialista en la capital.
-¿Y eso?
-Pues porque el pacto entre CC y CCN va muy mal y hay mucho malestar. Hay un error en ese equipo y es que el alcalde reina pero no gobierna, porque el que maneja todo el es teniente de alcalde del CCN. Además, el alcalde no está gobernando para mejorar la situación de los ciudadanos, sino que es el cabeza de lanza al que Paulino Rivero le ha encargado que erosione todo lo que pueda al Gobierno insular, hasta el punto de que hace pocos días dijo algo que considero que ataca a la democracia, que es que el Cabildo de La Gomera debería desaparecer como tal...
-Pero, ¿por qué tiene tantos detractores?
-Porque soy el enemigo a batir.
-Pero, ¿eso no le hace mella?
-Por supuesto que sí, pero creo que la procesión va por dentro y no me olvido de que mi objetivo es hacer lo que los ciudadanos me han encomendado por mucho que me cueste y por mucho que me critiquen o ataquen.
-Pero, ¿no cree que el PSC ha puesto demasiada responsabilidad en usted?, porque parece que cualquiera puede perder unas elecciones menos usted, que además tiene que arrasar.
-En parte sí y creo que esa responsabilidad tiene que ser compartida porque los gomeros ven un referente para la gestión, pero ya he dicho que el momento para finalizar el trabajo político lo pondré yo y no los ciudadanos. Lo tengo claro, pero no lo desvelo porque acabamos de empezar una nueva legislatura y no es conveniente. Es que yo comencé en política en 1983 en el Ayuntamiento de San Sebastián y ya han pasado muchos años, 25.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD