Canarias
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DOMINGO, 22 DE JUNIO DE 2008
FRANCISCO-PABLO DE LUCA VICEPRESIDENTE DEL CENTRO DE ESTUDIOS IMAZIGHEN DE CANARIAS

"La globalización es el enemigo número uno de la cultura amazigh"

EL DÍA, S/C de Tenerife

Mientras las distintas formaciones que se dicen nacionalistas en Canarias buscan puntos comunes para converger en un futuro, para garantizar su existencia, el vicepre- sidente del Centro de Estudios Imazighen de Canarias, Francisco-Pablo de Luca, remarca en esta entrevista que el concepto de nacionalismo está vigente en las Islas desde antes de la conquista, principalmente en Tenerife y Gran Canaria.

-¿Existía ya un nacionalismo canario anterior a la conquista?

-A partir del siglo XIV, tras la llegada de los europeos, se empieza a turbar la paz de las Islas y empieza de forma militar la conquista. Comienza aquí a notarse que los isleños en general se resisten a perder su cultura, su identidad y sus costumbres, pese a que estaban separados por el mar. Esta palabra de nacionalismo podría aplicarse al hecho anterior a la conquista e, independientemente del concepto moderno de nacionalismo, a nuestro juicio sí hubo una noción y un concepto de la palabra nación, aunque en los primeros tiempos después de la conquista de las Islas, a final del siglo XV. En las primeras islas conquistadas, Lanzarote y Fuerteventura, la debilidad poblacional no daba mucha oportunidad para sentirse nación, pero en el resto de las islas sí. Si tenemos en cuenta que la palabra nacionalismo es la preferencia o exaltación de la nación a la que se pertenece, y el derecho a practicar una política propia, en el pueblo canario, guanche, se dio esa suerte de defensa de la indemnidad, de las costumbres y de que se sabían cuerpo de una misma nación, un hecho que fue facilitado por la navegación que había entre islas -que certificó el ingeniero italiano Leonardo Torriani-.

-¿Ese concepto de nación lo tenía cada isla de forma individual?

- Si estamos hablando de un entorno insular, primero está el concepto de nación isleña, de isla por isla. Si nos referimos a la isla más grande del Archipiélago, Tenerife, sí había un concepto de nación y todos los menceyatos estaban en contacto, aunque después, cuando la conquista, se dividieron en dos bandos: los del norte y los del sur. Ellos tenían concepto de nación, se sabían partícipes y se sabían cuerpo de la misma nación. Pero ellos conocían la existencia de otras islas, y es muy probable que se conocieran. Por tanto, al existir estos contactos humanos esporádicos entre las islas de Tenerife y Tamarán (Gran Canaria), nos lleva a pensar que pudieran ser de la misma zona continental de África, y que eran nación porque los habitantes hablaban la misma lengua, hasta el punto de que se podían hablar entre sí e incluso servir de "lengua" para los europeos. Por ello, estamos hablando de una nación, pero una nación fragmentada por Islas, pero de la misma etnia y procedencia continental.

-¿Pero de dónde parte la de nominación nacional del pueblo canario?

- Pues parte, primero de Sabino Berthelot, y más tarde de René Vernau, que en la primera mitad del siglo XIX empiezan a denominar a los habitantes de Canarias como guanches. La palabra guanche estaba referida, desde el punto lingüístico, a la isla de Tenerife, y significa "Este del fatídico", refiriéndose a El Teide. Tanto Berthelot como Vernau la extienden a todo el Archipiélago a partir del siglo XIX. Ocurrió algo parecido con la palabra canario, en principio el habitante de Gran Canaria, pero que después pasó a denominar a todo el Archipiélago canario.

-En este sentido, ahora que ha surgido el término guanche, pa rece que la gente no tiene claro qué es lo amazigh...

- El pueblo amazigh o los pueblos imazighen eran los que habitaban en el norte de África antes de la llegada del Islam, en el siglo VII después de Cristo. Los amazigh son pueblos de raza blanca que se diferencian del resto de los pueblos africanos, y están separados por la frontera natural del desierto del Sahara. Se puede decir que se limitan geográficamente entre el oasis de Siwa, en la frontera libio-egipcia, hasta la fachada atlántica y canaria, y desde el mar Mediterráneo hasta la curva del río Níger. Estas poblaciones antiquísimas, que ahora mismo están reivindicando su cultura, son las que habitaban al norte de África y una parte de ellas llegó a Canarias. Por eso ahora decir amazigh y decir bereber es decir el mismo pueblo, tanto del continente como de las Islas.

-¿Por qué no se ha estudiado la cultura amazigh en Canarias?

-Siempre ha habido gente aislada en Canarias que han estudiado las conexiones de la lengua guanche con las lenguas continentales, pero no ha habido un apoyo oficial por las instituciones canarias. Por esta razón, la cultura amazigh adolece en el Archipiélago de muchas ayudas y subvenciones y no está contemplada en los programas oficiales, ni de la universidad, ni de los institutos, ni de los colegios. Ahora mismo, la cultura amazigh se reduce exclusivamente, de forma esporádica y espontánea, al folclore en el sentido más ancestral. Es paradójico que en Dinamarca y en Austria existan cátedras de bereber mientras que en Canarias hay una carencia bastante fuerte de ellas.

-Para agravar aún más esta situación parece ser que se van a reducir las optativas en el Bachillerato, entre ellas Historia de Canarias...

-Efectivamente. Parece ser que hay una tendencia a quitar las optativas entre las que está Historia de Canarias que, pese a que se daba de una forma bastante liviana -repartida en cuatro o cinco hojas de un libro de historia de España o de historia general-, era un pequeño respiradero para que los alumnos encontrasen y afianzasen los conocimientos de la cultura canaria. Evidentemente, estamos en contra de que se elimine esa asignatura.

-¿Qué argumento esgrimen pa ra que se incluya esa asignatura en el programa educati vo?

- Porque no es de recibo que los alumnos conozcan más al Cid Campeador que quién era Bencomo o Tanausú. Muchos de ellos no conocen siquiera los barrancos de la isla en la que han nacido. Son problemas que debemos tener en cuenta porque no sólo debe haber una cultura integral, sino que también se debe conocer la cultura del propio entorno. Creo que hay una carencia bastante fuerte de lo que es la cultura canaria.

-En este sentido, ¿cómo calificaría la actuación de las instituciones canarias?

-Pues están utilizando criterios políticamente correctos. No se quieren mojar en lo que es la reivindicación de la cultura canaria, posiblemente por no indisponer al patrón metropolitano, pero hay que hacer frente y tomar más en serio la cultura canaria y profundizar en su enseñanza. Aparte, hay un futuro incierto para las humanidades, que están en la cuerda floja porque se está utilizando como patrón la influencia positivista y mercantilista europea, que es, a la vez, la que está rigiendo los futuros estudios de los alumnos en Canarias. No hay que olvidar que el Archipiélago no es solamente un territorio norteafricano en la geografía, sino que también es un territorio que antropológica y etnográficamente pertenece al norte de África.

-¿Cómo afecta la globalización mundial a la cultura amazigh?

-La globalización es el enemigo número uno de la cultura amazigh. Amenaza a todos los pueblos y a todas las culturas autóctonas, por tanto se exige con mucho más motivo y en lugares apartados, la conservación de las costumbres y la tradición popular. Está clarísimo que la globalización y las costumbres que vienen de Norteamérica y de Europa anulan la cultura autóctona. Por eso reivindicamos que las instituciones oficiales y el Gobierno de Canarias se impliquen mucho más en la conservación de la cultura autóctona porque es fundamental para mantener la identidad canaria y para mantener el sentido de nación. Si no, en pocos años, este concepto desaparecerá, que es lo que persiguen los que no son nacionalistas.

-Reivindican una conservación de la cultura, critican que la globalización pretende acabar con los rasgos culturales canarios, pero ¿cuáles son los rasgos que se conservan?

-Las chicas y chicas de tez morena que existen en las romerías son un ejemplo de rasgo antropológico, la diferencia física con el europeo. Lógicamente ahora no se va con pieles como antiguamente, porque el elemento accesorio es universal para todo el mundo. Pero lo importante es el alma canaria, conservar lo propio. Otros rasgos diferenciadores que han quedado y que queremos recuperar es la lengua tamazight, aunque es difícil porque el castellano está impuesto. De todas formas, apostamos por la recuperación, poco a poco, de esta lengua, para introducirla en Canarias, en el futuro, cuando se convierta en un estado independiente.

-¿Pero de verdad cree que hay suficiente terminología y gramática para construir una lengua?

-Hemos llegado a la conclusión de que la lengua que hablaban los guanches y los canarios de todas las Islas Canarias era la lengua bereber, la que hoy en día se habla en el continente africano. Los restos lingüísticos que quedaron son los topónimos, los antropónimos y las palabras comunes, pero como se perdió el lenguaje tenemos que basarnos en la estructura gramatical de la cultura tamazight, que hoy se habla por más de 25 millones de personas en varias regiones montañosas del norte de África, entre Argelia, Túnez, Marruecos y Libia.

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