MUCHAS VECES, demasiadas en esta tierra, los medios de comunicación, más allá de cumplir con su misión de informar, se convierten en verdaderos, y puede que los únicos, vigilantes de los intereses de todos los ciudadanos. El mejor de ellos es EL DÍA, sin cuya irrupción no hubiera sido posible que los tinerfeños nos enteráramos de que en el Parque Marítimo de Santa Cruz de Tenerife confluían los más negros intereses para, aprovechando unas instalaciones que costaron a todos miles de millones de las antiguas pesetas y abusando impunemente de un dominio público, poner en marcha y al cobro, de día y de noche, los más variopintos negocios, que van desde la comida basura hasta el cierre del acceso a una playa, todo ello de forma clandestina, pero a la luz de la autoridad. Unos intocables que presumen de una vida fácil porque se aprovechan, por la patilla, de los recursos públicos de todos los tinerfeños, aunque sólo a protegidos les dé un beneficio.
Porque por ahí viene la gravedad. Desde hace años, casi todas las actividades que se realizan en el Parque Marítimo son ilegales, pero los intereses de todos los ciudadanos estarían salvados si la Autoridad Portuaria cumpliera sus obligaciones. Por supuesto, ni se enteran de que hay una cascada de empresas clandestinas dando paso o impidiéndolo a los ciudadanos sin autoridad para ello. Leyendo EL DÍA se habrán dado cuenta, supongo que para sorpresa de Pedro Rodríguez Zaragoza, de que en el Parque Marítimo, responsabilidad de Puertos del Estado, unos empresarios de la noche se han convertido en "okupas", abusadores de un espacio público. ¿Por qué no hace nada el señor Rodríguez Zaragoza? ¿Qué intereses teme dañar?
El Ayuntamiento de Santa Cruz, ése que deniega las licencias de eventos en el Parque Marítimo y que permite, por otra parte, que la Policía Municipal haga la vista gorda con las ilegalidades ahí cometidas, también mira para otra parte. Cómo no, si los empresarios "okupas" presumen de su amistad con concejales y consejeros; cómo no, si los empresarios ocupas presumen de que están por encima de la ley; cómo no, si comparten con los concejales responsables de hacer cumplir la ley mesa y mantel, y no se sabe si algo más.
No puede uno saber si a la Concejalía de Urbanismo, esa presidida por Luz Reverón, quien todavía se piensa qué hacer con los ilegales -qué diferencia con el resto de los ciudadanos, ¿no?- le afectará mucho lo que, gracias a EL DÍA, sabemos: que los que presumen de ser sus amigos de cuchipandas nocturnas y compañeros de gimnasio se tienen montado un chiringuito a costa de todos los tinerfeños, a la vista de todos y con todo el morro, para hacer y deshacer lo que les dé la real gana porque tienen al ayuntamiento de su parte y porque nadie les impide enriquecerse ilegalmente. Por ello, me permito hacerle a la Sra. Luz Reverón una simple pregunta: ¿puedo yo o cualquier ciudadano montar un chiringuito -una terraza de verano, por ejemplo- en terrenos públicos? ¿Me deja usted? ¿Se lo tendría que pensar, semanas o meses, como ocurre con los intocables del Parque Marítimo?
Huérfanos de nuestras autoridades, que una buena pasta nos cuestan todas, huérfanos hasta de la Policía, sólo nos queda EL DÍA para saber lo que se hace con el dinero de nuestros impuestos. Por la parte que le toca al que escribe, por lo menos garantizo que vamos a exigir que se cumpla la ley, que también los amigos y los compañeros de gimnasio de los concejales cumplan una ley que es para todos. Para los amigos de Urbanismo también.
* Abogado de la Unión de Consumidores-UCE de Tenerife
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