EL DÍA, S/C de Tenerife
Compañeros de Corporación, gremio de cazadores y de agricultores, alcaldes, ex alumnos de la Universidad y amigos, en general, homenajearon el pasado sábado, y de forma sorpresiva, al consejero de Medio Ambiente del Cabildo tinerfeño, Wladimiro Rodríguez Brito, en el marco incomparable de las instalaciones de Pinolere, en el municipio norteño de La Orotava, cuyo gerente, Jesús García, y su equipo de trabajo se encargaron de organizar.
El motivo de tan merecido homenaje fue la labor desempeñada a lo largo de sus años al frente de una de las áreas de la Corporación insular más complicadas y de las de mayor riesgo, cuestión que no ha impedido a Rodríguez Brito desempeñar su labor de forma profesional.
El consejero, acompañado de su homóloga de Juventud, Educación e Igualdad, Josefa García, pensando que asistía en Pinolere a un acto de educación medioambiental, se encontró con la agradable sorpresa de encontrarse con unos 200 amigos, siendo el momento más emotivo el encuentro con su hijo, que vino por sorpresa desde la Península para participar del homenaje con la complicidad de su madre y hermana.
Este "regalo" le costó más de una lágrima, una emoción que se prolongó durante un par de minutos en los que se mostró desbordado por la alegría de encontrarse con sus "tesoros" más preciados.
Los otros asistentes
Entre los políticos asistentes al acto de homenaje estuvieron, entre otros, José Joaquín Bethencourt, Josefa García, Efraín Medina, Mónica Méndez, el ex consejero Lorenzo Dorta y los alcaldes Isaac Valencia (La Orotava), Elena Luis (La Guancha), Faustino Alegría (El Tanque), Eladio Morales (Arico) y Ramón Miranda (Icod de los Vinos), dejando muy claro el propio titular del Consistorio orotavense que "aquí no hay autoridades, ni cargos, ni nada, sino amigos de Wladimiro". Excusó su ausencia el presidente de la Corporación insular, Ricardo Melchior, que tenía un acto oficial, pero dejó constancia de su aprecio por la figura de Wladimiro Rodríguez a través de una misiva en la que le mostró su confianza, cariño y amistad, al igual que los alcaldes de La Guancha y San Juan de la Rambla, Elena Luis y Manuel Reyes, respectivamente.
El carismático consejero insular, conocido por "el campesino", se llevó un gran recuerdo, también a modo de presentes, como fue la entrega de una manta esperancera, un bastón de "mago" para caminar y un espectacular cuadro con una foto del Teide.
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