YO NO SÉ, ni me lo supongo, cómo se sentirán los lectores de este artículo cuando se percaten de su contenido y su significación, que en cualquier país, no solamente católico sino medianamente hecho a las costumbres no digo que ordinarias sino de elemental sentido ético y hasta natural, componen este mundo que, por estas latitudes, podemos considerar realmente desquiciado, en cuanto califica y proclama, por lo que se ve, como un positivo ejemplo de libertad y de necesidad de conocerlo y, supongo, practicar sus principios. Lo que yo estoy a punto de pensar, pero mi moral y mi educación desde la infancia me impiden asimilarlo, es que, en el campo de las equivalencias morales, es como si se anunciara un ciclo o unos cursos para gánsters o para desvergonzados y hasta pervertidos y pervertidas, para destacar la igualdad que, en nuestro Gobierno, tiene ya un ministerio, aunque me supongo que no será para estas cosas.
Aunque, cuando leí, creo que hace meses, el anuncio publiqué en esta columna un comentario que pretendía se entendiera como un repaso humorístico a lo insólito en una sociedad civilizada, y no lo creí, ahora veo que, inverosímilmente, la cosa iba en serio. Desde el jueves pasado, día 12, el Puerto de la Cruz, la primera ciudad turística y ejemplo que fue de Canarias, celebra su I Semana de la Visibilidad Homosexual, "iniciativa -dice el subtítulo- que pretende colocar a la ciudad a la vanguardia y como referente isleño en la ruptura de clichés y prejuicios sobre las lesbianas, gays, bisexuales y transexuales". Y añade el subtítulo: "La I Muestra de Cine de estos colectivos refuerza un proyecto de Algarabía Tenerife por el que ha apostado, desde el principio, el gobierno municipal".
Aprovecho la ocasión para preguntar al ex alcalde don Marcos Brito y a todos los concejales de todos los grupos, incluidas las alcaldesas al alimón, doña Lola, doña Eva, si ellos son también de las apostantes, que por tal iniciativa seguro que figurarán en la historia más negra del Puerto de la Cruz. Como invitadas al singular acontecimiento figuran doña Desiree Chacón, activista de FELGTB -que debe ser una palabreja turca cuya traducción desconozco- y organizadora del Día del Orgullo Gay en Madrid. Y la relación de los títulos de las películas de la "Visibilidad" son apropiadas a los "ejemplos" que representan, aunque no veo entre ellos el de "Los amores de Carmen la Machona". También vendrá la actriz transexual doña Carla Antoneli y, como decían las reseñas de antes, "otras autoridades y representaciones", que siempre se ponía para rellenar. Y, por esta vez, sin más comentarios.
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