EL DÍA, S/C de Tenerife
La segunda sesión del juicio con jurado que se sigue en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial tinerfeña contra E.Z. por un presunto delito de homicidio con la agravante de superioridad y la eximente de estado de embriaguez y para el que el fiscal solicita una pena de 12 años de prisión al considerarle autor de la muerte de un súbdito alemán que residía junto a otros cuatro extranjeros indigentes en una fábrica de palés, sita en la calle Fomento de Santa Cruz, en 2002.
En la sesión de ayer prestaron declaración los policías locales y los funcionarios del CNP pertenecientes a la Brigada de la Policía Judicial y a la de la Científica.
La mayoría de los agentes apuntaron que cuando se personaron en el lugar de los hechos se llevó a cabo una inspección ocular y "era una nave muy grande con dos habitaciones donde parecía que dormían unos indigentes. Cuando llegamos nos encontramos a tres personas sentadas en una escalera". Otro funcionario dijo que "en una de las habitaciones que estaba un poco más ordenada habían dos colchones manchados de sangre y en medio se encontraba el cadáver del súbdito alemán".
"Había mucha sangre y los principales focos estaban en el colchón y en la pared. la víctima tenía la cabeza destrozada", dijo otro funcionario. Todos los agentes que intervinieron en la primera fase de inspección ocular y en la segunda, de recogida de pruebas, apuntaron a A.B.A., alias "Alí", el súbdito mauritano que fue declarado no culpable por esta causa en 2004, como el único que presentaba manchas de sangre en rodillas y manos tras haber discutido con la víctima. Otro aspecto relevante es que pese a existir un precinto judicial del lugar de los hechos, días después se prendió fuego al lugar de los hechos.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD