Santa Cruz de Tenerife, EFE Mikel Arruabarrena completó su último entrenamiento con el Tenerife después de haber acordado su desvinculación con la entidad blanquiazul, y en su despedida declaró en rueda de prensa que el club isleño "es un sitio complicado" debido a que hay que soportar "mucha presión".
Arruabarrena dijo que "sabía a dónde venía y lo que podía pasar" cuando aceptó ser cedido al Tenerife, máxime si en su puesto tenía la competencia de Nino, quien "ha rendido siempre al cien por cien", dijo.
Reconoció que el que toca a su fin "no ha sido un buen año", ya que no ha contado con los minutos que habría deseado en un principio cuando llegó cedido por el Osasuna, de ahí que no haya podido rendir "al nivel que puedo dar", si bien recalcó que no tiene quejas hacia el cuerpo técnico encabezado por José Luis Oltra.
Con todo, el futbolista navarro consideró que ha sido "bastante rentable" para el Tenerife en función de los minutos de juego de los que gozó, en su opinión "los más difíciles", cuando el equipo "estaba con la soga al cuello".
Pese a que las cosas no le han salido como pretendía en lo deportivo agradeció el trato recibido en el club por parte de los directivos, el cuerpo técnico y los compañeros de vestuario. "Me llevo más cosas buenas que malas", afirmó.
Por lo demás, Arruabarrena consideró que con su desvinculación del Tenerife "se benefician las dos partes" y se mostró ilusionado ante su próxima aventura en el Legia de Varsovia, ya que allí "peleará" por la clasificación definitiva para la Copa de la Uefa. "Será una experiencia bonita en un club grande de Polonia", aseveró.
El ya ex jugador del Tenerife se desplazará esta misma tarde a Polonia, en donde pasará el pertinente reconocimiento médico antes de estampar su firma en el contrato que le unirá al Legia de Jan Urban.
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