AGUSTÍN ARIAS, S/C de Tfe.
Óliver Arteaga, pívot herreño de 25 años y 209 centímetros de altura, no necesita presentación, ya que en la temporada 06-07 formó parte de la plantilla del Tenerife Rural, bajo las órdenes de Rafa Sanz. En el ejercicio cestista pasado, el jugador nacido en Valverde aceptó la interesante oferta del Bruesa Guipúzcoa, con el que ascendió a la Liga ACB.
-Es de suponer que ha recibido muchas felicitaciones por el ascenso de categoría.
-Pues sí. Los amigos te llaman y en San Sebastián se vivió con euforia el ascenso. Son momentos importantes en la vida de un deportista, donde se ve a la afición y a toda una ciudad vibrando tras el ascenso a la ACB. Fue muy emotiva la fiesta que vivimos al llegar a San Sebastián, la recepción en el ayuntamiento... Algo que yo no había vivido nunca. Inolvidable, de verdad, sobre todo en una ciudad que vive tanto el baloncesto como es Donosti y con una afición tan volcada como la nuestra.
-Vimos a Benard Hopkins con la típica chapela, pero no a Óliver Arteaga...
-Pues sí que me la puse, como la totalidad de la plantilla y técnicos, con motivo de la recepción.
-¿Cómo vivió la final frente al Tenerife Rural, su ex equipo?
-Ya de por sí disputar la final es algo especial, pero mucho más en mi caso al ver que el rival era el Tenerife, equipo al que pertenecí la temporada anterior.
-El Bruesa era el gran favorito de la Final a Cuatro de Cáceres.
-Bueno, con esa intención acudimos, pero los cuatro equipos demostraron ser merecedores de estar allí. Logramos superar al Breogán en semifinales, en un partido duro y complicado, como se esperaba, para medirnos en la final a un Tenerife que estuvo siempre con opciones y que nos puso las cosas realmente complicadas. Hizo un gran partido ante el Alicante y también frente al Bruesa.
-Arteaga se fue al Bruesa porque recibió una oferta económica muy superior a la del Tenerife Rural.
-Bueno, influyeron otros aspectos. Era una muy buena oferta, pero no sólo en el aspecto económico, sino en el deportivo, con un proyecto bonito y ambicioso, donde el primer objetivo era luchar por regresar a la Liga ACB.
-¿Fue el CAI Zaragoza el mejor equipo de la LEB-Oro?
-Sí, lógicamente. Por algo ascendió directamente. Fue el equipo más regular durante toda la temporada.
-¿Le sorprendió encontrarse al Tenerife Rural en la finalísima?
-Pero fue una sorpresa muy grata. Fue mi club la temporada pasada, el club de mi tierra... Me alegré mucho de que llegara a la final, pero en la misma tenía muy claro que teníamos que competir muy fuerte porque era un rival complicado, como demostró a lo largo de los 40 minutos.
-A seis minutos del final los de Rafa Sanz le ganaban por seis puntos. ¿Llegó a temer lo peor para el Bruesa?
-Cuando disputas una final siempre tienes el máximo respeto por tu adversario. Busca el mismo objetivo y sabes que es una gran oportunidad. En ningún momento nos fuimos en el marcador, lo que no nos permitía tener ni un solo segundo de tranquilidad. Se vivió un final apretado, en el que supimos sacar provecho del juego desarrollado a lo largo de la fase regular y que nos llevó a estar en la Final a Cuatro.
-¿Satisfecho en lo individual?
-Sí, muy satisfecho. He trabajado al máximo, una vez con más minutos que otras, pero consciente de que estaba en un gran club. Es evidente que me hubiese gustado haber jugado más, sobre todo en la Final a Cuatro, pero tienes lo que te dan o lo que te has ganado. Lo que tengo bien claro es aportar lo máximo de uno mismo sean cinco o diez minutos los que juegue en cada partido.
-En la final de Cáceres su compañero Doblas lo bordó.
-La verdad es que David jugó a un gran nivel. Cuando llegó al club le costó adaptarse, debido a que venía de una situación deportiva un poco fastidiada, pero el partido que hizo en la final fue increíble. Y cuando un compañero tuyo hace una gran actuación lo único que hay que hacer es felicitarle.
-El Bruesa regresó a la Liga ACB... ¿Y Arteaga?
-No sé lo que va a pasar, de verdad. No tengo contrato en vigor, pero el club está en la ACB y de sus dirigentes y técnicos depende que cuenten o no conmigo.
-¿Le gustaría ser renovado?
-¡Hombre!, claro que sí, pero lo de jugar en la ACB tampoco me obsesiona. Es una competición muy bonita, con grandes equipos y excelentes jugadores, pero no me quita el sueño.
-Aquí la afición del Tenerife Rural pone el nombre de Óliver Arteaga entre el equipo para la temporada 08-09...
-Bueno, eso es una cosa que no depende de mí. Entiendo y agradezco el interés de los aficionados del Tenerife porque vuelva, pero la decisión final depende de muchos aspectos.
-¿Lo descarta?
-En absoluto. Ahora mismo estoy en El Hierro de vacaciones, pero mi nombre está en el mercado y ya me llamará mi agente para decirme algo. Lo que tenga que pasar, pasará.
-¿Qué opinión le merece la temporada protagonizada por el Tenerife Rural?
-Muy buena. El trabajo que han hecho es para quitarse el sombrero. No es fácil quedar quintos en la fase regular, no es fácil eliminar a un equipo como el Lleida, plantarte en una Final a Cuatro y eliminar a todo un Alicante y jugar la final y darnos la guerra que nos dieron. Es para felicitarles y darles la enhorabuena por que han cumplido con creces.
-Por cierto, tres visitas a Canarias y tres derrotas. Vamos, que para el Bruesa Guipúzcoa las Islas no fueron nada afortunadas.
-Así sucedió. Perdimos en el Santiago Martín, también en el Juan Ríos Tejera y en la última jornada en Miraflores. Pero, bueno, cuando consigues algo tan importante como es el ascenso a la Liga ACB te olvidas de todo lo demás. Lo de no ganar en Tenerife y La Palma ahora lo valoramos como tres pequeñas anécdotas.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD