EL DÍA, S/C de Tenerife
El escritor tinerfeño Rafael Arozarena ha vuelto. En realidad, no se marchó nunca, pero anoche dio a conocer en el Espacio Cultural de CajaCanarias de esta capital algunos misterios que están encerrados en "Poliedros del mar", un libro que contiene una selección de 41 poemas que tienen como punto de partida el mar. "En este texto hablo con él", comentó su autor sobre la influencia que ha tenido el Atlántico en la vida de los isleños.
"Poliedros del mar", un proyecto literario editado por la Obra Social y Cultural que se ha incluido dentro de la colección "Aislados", es un referente poético de la extensa producción de Arozarena, según él un "capricho" que se ha dado en torno a una temática que le fascina. "Mi vida como escritor ha estado siempre asociada al mar, aunque es ahora cuando más me he acercado a él -vive en el litoral lagunero- porque he sentido la necesidad de revelar la esencia de mis conversaciones con él", declaró a EL DÍA antes de la presentación en sociedad de "Poliedros del mar", una cita que contó con la asistencia de Álvaro Marcos Arvelo, responsable Cultural de CajaCanarias, y de la filóloga Cecilia Domínguez Luis.
"Suma de sensaciones"
Arozarena, autor de once trabajos de poesía, siete en lenguaje narrativo y seis títulos más en diferentes géneros literarios", dijo que el proceso de selección -para los 41 poemas- es el resultado de la suma de sensaciones que han formado parte de su vida. "Para hablar con el mar no hay que coger una caracola", avanzó. "Para escucharlo, se necesita un amplio periodo de contemplación y, sobre todo, estudiar sus movimientos y los mensajes que proceden de las profundidades. Es imposible entender la vida de un canario sin la asociación que se establece entre éste y el mar", puntualizó el Premio Canarias de Literatura (1988) y miembro de la Academia Canaria de la Lengua.
Arozarena advirtió de que la idea de "Poliedros del mar" hay que buscarla "en un prisma imaginario que lo tienes delante de tus ojos como si fuera un cristal y que te permite ser testigo de una realidad que está ahí, pero a la que muchos no prestan atención. El mar -continuó- te puede hablar de dolor, de amor, de episodios que marcan una vida. Es algo que está presente en el día a día de un canario y con el que se puede establecer un diálogo en dos direcciones. Sólo es preciso saber escuchar sus mensajes pero, sobre todo, saber interpretar sus claves. Repito, en esta colección he conseguido hablar con el mar. Todas esas emociones están recogidas en este libro", puntualizó.
Otra de las ideas que domina el poemario presentado anoche en la capital tinerfeña tiene que ver con el recorrido literario de Arozarena. "El tiempo pasa muy rápido y el drama de la vejez te hace ser más pesado cuando buscas sensaciones nuevas. Eres consciente de que te falta tiempo para conseguir todos los objetivos que te has propuesto y, entonces, se inicia una lucha que quieres ganar. ¿Cómo? Intentando hacer cosas que están presentes en todas tus obras, pero sin renunciar a incorporar elementos novedosos. El mar es un elemento tan amplio que es imposible elegir qué poemas lo pueden representar mejor. Yo lo que he hecho es incorporar a un proyecto un conjunto de estados de ánimo", avanzó Arozarena.
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