JORGE DÁVILA, S/C de Tfe.
Indomable. Así es o así se muestra La Mari de Chambao. Natural y directa, marcando la frontera que separa su perfil artístico de lo personal, va "despachando" con cierta agilidad cada una de las preguntas que se precipitan sobre ella. No se achica con facilidad, aunque en cuanto detecta un síntoma de intimidad levanta una tapia imaginaria para autoprotegerse y vuelve a colocar las cosas en su sitio. De hecho, no duda en eliminar o puntualizar aquellas interrogantes que más le cuesta despejar.
En unas horas -el próximo viernes- volverá a Tenerife para participar en el Aguaviva 2008, un festival en el que tirará, entre otras canciones, de su "Ahí estás tú", del "Pokito a poko" o de sus "Papeles mojados". María del Mar dice que no tiene secretos, que cuando se sube a un escenario trata de ser la chica que se mete en un supermercado a por una barra de pan y que únicamente tiene corona de "reina" en su casa. "¡Qué voy a ser yo la reina del flamenco electrónico! Yo soy poquita cosa", puntualiza.
-¿Le ha costado mucho llegar a la elite musical?
-Ya no me fijo en eso... ¿Llegar a dónde?
-Vale, reformulo la pregunta. ¿Es más difícil llegar cuando se apuesta por las raíces flamencas, entre otros géneros musicales?
-El flamenco es la música que más cosas me cuenta; la que más me llega, pero no es la única. Me divierto con la fusión de estilos.
-¿Alguna vez imaginó la respuesta tan positiva que ha tenido su propuesta musical?
-Y tú, ¿soñaste alguna vez que me ibas a entrevistar?
-¡Menudo corte!
-¡Es broma! El futuro todavía no existe. Esta vida nos va poniendo ciertas cosas delante para aprender, crecer, saber y, sobre todo, divertirnos.
-Su voz se suele recrear en lo cotidiano. ¿Es complicado triunfar contando historias tan reales como la vida misma?
-Si se hace con ese fin a lo mejor sí que resulta difícil, pero para mí no es importante triunfar contando cosas porque sólo pienso en contarlas.
-¿Un tesoro que no ha dejado de darle premios?
-No estoy segura de que mi voz sea un tesoro de esos, pero muchas gracias por el piropo. Los premios son algo que me hacen feliz. No los buscas, pero cuando llegan te alegran la existencia. El mundo de Chambao tiene muchos colores y no es de una sola persona.
-¿Las endorfinas mueven este mundo?
-Las personas son las que mueven el mundo, el amor, la música...
-¿El secreto de Chambao está en la conexión que ustedes abren con el público?
-Sinceramente, yo no creo que haya ningún secreto. Soy la misma cuando subo a un escenario para cantar que cuando camino por una calle o me voy al supermercado.
-¿Le asusta que digan que es la "reina" del flamenco electrónico?
-Yo soy la reina de mi casa y la más guapa de mi cuarto. ¡Poquita cosa! Ja, ja...
-¿Supongo que también habrá gente a la que no le ha sentado nada bien que le inyectara esa base a un género tan tradicional?
-Pues no lo sé y la verdad es que tampoco me preocupa, pero seguro que hay gente pa to' en esta vida...
-¿Chambao ha enriquecido el flamenco con su "Ahí estás tú", el "Pokito a poco", o sus "Papeles mojados?
-Tengo la sensación de que voy soltando lastre al escribir historias que luego soy capaz de cantar y ya lo dice el sabio de Manolo García... El que canta, su mal espanta... La música de Chambao, la que hace La Mari, es la que siento. Aquí no hay ninguna fórmula mágica, sólo sentimientos que se musican.
-¿Preciosa letra la última?
-Muchas gracias, me salió desde el estómago...
-¿Otro corte?
-¿Corte? No, en serio, me está aguantando bastante bien. La inmigración irregular no es patrimonio del sur peninsular. Tristemente, es un fenómeno que traspasa fronteras y no sólo es nuestro.
-¿A la gente le gusta escuchar noticias negativas?
-Como todo en la vida... Habrá días en el que te apetece saber del mundo y otros en los que te quieres olvidar de él. Sólo cuento cosas que necesito sacar de mi interior sea como sea.
-También disfruta o, al menos, muestra su curiosidad con temas tan atrevidos como la candidatura española en la última edición de Eurovisión. ¿Crisis de ideas o extravagancia?
-La crisis creativa no existe. En España hay mucho talento, buenos compositores y letristas, que nada tienen que ver con lo que aparece en la televisión.
-Una vez escuché que Chambao creció a partir de un experimento. ¿Cómo se pueden vender más de un millón de discos de casualidad?
-Nunca hay que creerse todo lo que nos dicen o todo lo que escriben. Chambao no fue una apuesta; es una forma de vivir compuesta por personas (María del Mar, Dani y Eledi) a las que les gusta mostrar sus sentimientos a través de la música.
-¿Hay que ser fuerte para que la corriente de la fama no se lleve por delante todo su trabajo?
-Me gusta lo que hago, a lo que dedico mi tiempo, mis fantasías. Soy algo más que una cantante. ¿Alguna pregunta más?
-Creo que no.
-Pues gracias; muchas gracias.
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