Muchas empresas utilizan programas informáticos de contabilidad baratos, sin servicio de consultas, y sin actualizaciones, y debido a la necesidad de adaptarse al Plan general de contabilidad, se da una posible solución a las incidencias que plantean estas aplicaciones, mediante la renovación del software.
Según opinión del colegiado y asesor fiscal, Diego David González Torres, "para elegir correctamente, es necesario obtener información de varios proveedores, a través de publicidad, o mejor aún, mediante demostración, en la que es aconsejable que estén presentes el contable, así como el informático, que será la persona más indicada para cerciorarse que la aplicación cumple con la normativa de protección de datos, ya que se trata de una obligación sujeta a sanciones muy elevadas. Y será necesario verificar que se incluyen procesos automatizados para resolver diversas cuestiones contables".
Los dos nuevos estados contables, el estado de flujos de efectivo, y el estado de cambios en el patrimonio neto, podrán hacerse automáticamente a partir de la contabilidad, al menos las cuentas que se determine que tienen que registrarse en tal o cual epígrafe de estos estados, sin perjuicio de la modificación manual del usuario, que incluirá los cambios en criterios contables, errores y estimaciones, que es un apartado del estado de cambios en el patrimonio neto.
Añade el técnico que "el valor razonable es un concepto de cálculo bastante complejo cuando proceda el empleo de modelos y técnicas de valoración. Para los casos concretos en los que haya que aplicar lo susodicho, convendría que las empresas del sector interesadas solicitasen un módulo o programa independiente especializado en tal operatoria o el diseño de una hoja de cálculo. Otros criterios de valoración son el valor actual y el valor en uso, para los que se utilizan las matemáticas financieras, cuyas fórmulas convendría incorporar al programa".
Las menciones a notas en la memoria en los distintos estados financieros se podrían actualizar automáticamente con los encabezados de los epígrafes en la memoria, y viceversa, para ahorrar punteos repetitivos.
Cuando se estime un contenido amplio de los epígrafes de la memoria relativos a operaciones vinculadas, el de combinaciones de negocios y negocios conjuntos, el de activos financieros y el de pasivos financieros, así como el de instrumentos de patrimonio, y el de retribuciones a largo plazo al personal, se tendrá, a juicio de González, "que evaluar en qué medida resulta conveniente que se incorporen en la memoria automáticamente los esquemas y cuadros que recojan la información que ya se ha registrado en asientos contables", concluyendo que "las provisiones pueden requerir un cálculo complejo, pero no conviene adelantarse hasta que se haga pública la resolución del Instituto de Contabilidad y Auditoria de Cuentas (ICAC), por lo que ésta podría ser una prestación a incorporar con posterioridad".
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