PARA QUE UN JUEZ actúe es necesaria una denuncia. El denunciante del abogado don Mauricio Hayek, por éste supuestamente delinquir en el "caso de las Teresitas", como la gente ha bautizado el tremendo tinglado del plan y las realizaciones que se intentan llevar a cabo en la playa santacrucera, fue, ante la Fiscalía Anticorrupción, el concejal socialista del ayuntamiento de la capital de la Isla don José Ángel Martín, quien dicen que es miembro del colectivo, posiblemente muy conocido en su casa, Ínsula Viable, que tengo el gusto de desconocer y, posiblemente, su función es denunciar. El señor Martín convocó una rueda de prensa "iso flauto", como decíamos en el instituto en latín macarrónico, para que nadie se le adelantara. Por su posible semejanza, me vino a la memoria aquel chiste que achacan a Luis Miguel Dominguín, cuando un amigo se lo encontró corriendo tras salir de un hotel en Madrid y el compañero le preguntó de dónde venía de tal guisa, y el famoso torero y conquistador le contestó que venía de acostarse con la actriz Ava Gadner. Y como el amigo le interrogara a dónde se dirigía con tanta prisa, el diestro le respondió que "a contarlo". El político del PSOE dijo que "la detención del letrado podía abrir una nueva fase en el proceso global y otra vuelta de tuerca en la larga historia de la playa de Las Teresitas, sobre todo porque la documentación que tenía en su poder Hayek podría abrir esa otra vía en el asunto.
La verdad es que, acostumbrado a las detenciones que están de moda en España, que primero se le ponen las esposas al detenido y se le conduce a la cárcel y luego se le pregunta, uno creyó, porque conoce la trayectoria profesional del veterano y sagaz letrado, que Mauricio, con quien coincidí en el instituto, no deja ningún cabo suelto. Es demasiado listo y conoce sobradamente a la gente con la que trata y con la que no trata.
Y, como ya hemos visto, la "bomba" que dije, resultó, en principio, un petardito de Navidad, porque el letrado Hayek fue puesto en libertad sin fianza por la autoridad judicial, lo que le chafó el jolgorio a los que creen que todos somos delincuentes, como cree el señor denunciante, quien profetizó que "serían lógicas más detenciones y nuevos imputados". Les habrá salido a muchos el tiro por la culata porque las cosas transcurren como tienen que transcurrir y no se puede hacer Justicia desde la política ni la política desde la Justicia. Y ya es hora de que el pueblo proteste por las arbitrariedades que se están cometiendo en este país con el montón de normas insensatas. Por ejemplo, que lo primero que hagan con un ciudadano ante, a veces, lo que cree uno que es una leve falta, como olvidarse en casa, al cambiarse de ropa, el carnet de conducir, lo primero que haga la Policía es meterlo en la cárcel, y otras faltas leves que antes se sancionaban con multas. Que no es lo mismo aflojar cien o doscientos euros que pegarse una noche en una celda.
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