PAN PARTIDO para la vida del mundo, dijo nuestro obispo, Bernardo Álvarez, en las homilías con motivo de las celebraciones del Corpus Christi y Día de Caridad, de Santa Cruz de Tenerife y San Cristóbal de La Laguna, el pasado fin de semana. Y coincidiendo con esta importantísima celebración de todos los cristianos y con la de Cáritas, tuvieron lugar en este recién finalizado mes de mayo -por otro lado también mes de las flores y mes de María, madre de Cristo y nuestra- dos hechos relevantes en la vida de Cáritas: el Acto Institucional y la presentación de nuestra Memoria 2007.
El día 21, por la tarde-noche, en un acto lúdico-festivo y dentro de la campaña institucional cuyo lema es "Los derechos humanos son universales; las oportunidades deberían serlo", que Cáritas inició en el pasado año 2006, hubo un momento de sensibilización y reflexión basado en el tema "la igualdad de oportunidades". Con ello pretendimos concienciar y denunciar ante la comunidad cristiana y el conjunto de la sociedad, que la pobreza y la exclusión social merman las posibilidades de acceso a los derechos humanos fundamentales, siéndoles menospreciados a las personas en esa situación. Las condiciones de pobreza y de vulnerabilidad de muchos ciudadanos son el reflejo elocuente del fracaso de un modelo de vida: el que nos hemos formado. De ahí que al mismo tiempo llamáramos a la reflexión, a la reconversión y al compromiso solidario.
La campaña institucional de Cáritas está inspirada en la idea de que el ser humano es totalmente libre sólo cuando puede realizarse a sí mismo en la plenitud de sus derechos y deberes. El hecho de que estas gentes puedan gozar de "la igualdad de oportunidades", que es un derecho de todas las personas y una tarea de todos, constituye una premisa básica en la integración social. Sin embargo, este derecho está siendo negado a los excluidos y a muchos otros ciudadanos. El empleo es otro de los campos donde podemos advertir que no se aplica dicha igualdad de oportunidades; y una de las causas de su situación es la falta de empleo.
El pasado año 2007 fue el Año Europeo de "La igualdad de oportunidades". Por tanto, una ocasión propicia para sensibilizar a la sociedad sobre este derecho. Pero ¿fue así? Desgraciadamente, me temo que no; que aún queda mucho camino por andar, porque debemos empezar concienciando de ello a nuestras administraciones públicas, ya que deben garantizar y fomentar de manera efectiva la defensa del derecho de todos los ciudadanos, con el propósito de que alcancen los objetivos del progreso y desarrollo social. A las empresas -y sobre todo a las personas responsables de Recursos Humanos en ellas-, porque tienen un papel muy importante para que "la igualdad de oportunidades" se cumpla, profundizando en la responsabilidad social corporativa de las entidades y, de este modo, que la discriminación no sea una realidad del día a día.
Otro aspecto de esa igualdad de oportunidades que no se cumple es entre hombres y mujeres. En la programación del Fondo Social Europeo y para el período 2007-2013 ya se dice que, pese a los reglamentos y a la normativa comunitaria de incorporar la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, en los programas cofinanciados por los Fondos Estructurales esa aplicación es pobre y limitada.
Y como ya dije al principio fue un acto lúdico-festivo, pues contamos con la intervención de "Sticks" batucada, el grupo PsicoArte Danza Teatro, una presentación multimedia y un vídeo desde Cáritas de Mauritania, con los agradecimientos al pueblo de la provincia tinerfeña por su generosidad al apoyar y financiar con sus donativos proyectos en dicho país africano, gestionados por aquella Cáritas. El broche de oro lo puso el grupo SON 21 Tarahore.
Para culminar los eventos de Cáritas Diocesana de Tenerife en las proximidades del Corpus, el día 22 por la mañana tuvo lugar en el Seminario Diocesano la presentación de nuestra Memoria Institucional del año 2007. Es un momento de alegría y tristeza, porque vemos los resultados de nuestro trabajo reflejados en imágenes y datos; pero es una profunda tristeza el que hayamos tenido que atender a 24.358 personas en nuestra Diócesis en un año que, salvo el último trimestre (inicio de la crisis), no fue de los peores en empleo, economía y otros aspectos relevantes. Por eso, estas cifras son señal de que algo falla en nuestro sistema. De esa cantidad de hermanas y hermanos, nuestras Cáritas Parroquiales y Arciprestales han cubierto las necesidades de 19.782 personas (el 81%) y en los proyectos específicos de los Servicios Generales a 4.576 (el 19%).
Pero hay otros datos aun más preocupantes. No habíamos terminado de elaborar los del año 2007 cuando ya sabíamos que se habían superado, y con creces, las atenciones y demandas de muchas personas en todos los servicios de Cáritas, como consecuencia de lo que tenemos encima en forma de crisis profunda y severa.
Amigas, amigos, gracias; gracias porque sé de su solidaridad con quienes lo pasan mal. Por eso, y anticipadamente, tienen mi gratitud, porque me consta que hoy, primer domingo de mes, día de Cáritas, su generosidad quedará reflejada en las colectas de las misas del día.
* Director de Cáritas Diocesana de Tenerife
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