Nuestro querido compañero de labores Raúl Sánchez Quiles contrajo matrimonio ayer con la no menos querida Teresa en una ceremonia tan "villera" que se celebró tras la resaca del Baile de Magos, más concurrido que nunca en los últimos quince años (por cierto), en las horas previas a la Subida del Santo y un día antes de la romería. Los invitados vistieron, en la inmensa mayoría, el vestido típico y disfrutaron en el Liceo Taoro de una larga tarde noche muy festiva y con anécdotas dignas de puntos suspensivos. Desde aquí, que la pareja lo disfrute largo y tendido y que su retoño Héctor sea tan feliz como ellos. Por cierto, en la romería de hoy, como en todas en la historia de la Villa y de otros eventos similares, convendría ser mucho más autocríticos y pensar en las atrocidades que han sufrido las vacas, burros y demás. Convendría plantearse alternativas. Si vale la tracción animal, ¿por qué no la humana? Algunos y algunas ya han comenzado a protestar, con razón.