Santa Cruz de Tenerife

España anuncia ante países del Magreb "mano dura" contra la inmigración ilegal

El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, garantizó ayer a los países del norte de África presentes en la Conferencia sobre Migraciones en el Mediterráneo Occidental que el Gobierno no penalizará acciones como la contratación en origen, pero anunció que incentivará los retornos a los estados originarios.
EFE, Évora (Portugal)
28/may/08 1:11 AM
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España presentó ayer a los países del norte de África el plan de incentivos para el retorno de inmigrantes que desarrolla en estos mo-mentos, anunció el ministro de Tra- bajo e Inmigración español, Celestino Corbacho, que advirtió del en-durecimiento que experimentará la lucha contra la inmigración ilegal.

El ministro aprovechó la VI Conferencia sobre Migraciones en el Mediterráneo Occidental, que concluyó ayer en la ciudad portuguesa de Évora, para dar a conocer a sus homólogos norteafricanos un plan que, según adelantó, tendrá carácter permanente.

En la conferencia de este foro, que se reunió por primera vez en Túnez en 2002, participaron cinco países europeos (España, Francia, Italia, Portugal y Malta) y cinco norteafricanos (Marruecos, Mauritania, Argelia, Libia y Túnez), que analizaron los problemas de la inmigración en el área mediterránea.

"Hemos aprovechado la reunión para explicar el plan de incentivos al retorno para los inmigrantes, que podría generar inquietud en los países de origen porque se puede interpretar que España quiere sacar a todos los inmigrantes que están en paro", manifestó.

Corbacho subrayó que el citado programa de retorno "no va a penalizar las contrataciones en origen", ya que éstas continuarán en función de las necesidades del mercado laboral español.

El titular de Trabajo destacó que Marruecos ha mostrado su beneplácito con la medida y que acordó con su homólogo, Jamal Rhmani, explicar en Rabat con más detalles el contenido del programa.

También comentó la reacción muy positiva a la iniciativa española del resto de representantes de países del norte de África que acudieron a Évora.

Corbacho indicó que esa actitud responde a las buenas relaciones que España mantiene con la ribera sur del Mediterráneo.

"El control de fronteras precisa que el país que está al otro lado se implique y eso sólo se hará si hay buenas relaciones bilaterales", dijo.

En relación a las diferencias con el Ejecutivo italiano por temas relativos a la inmigración, el ministro dijo que las relaciones con Italia son cordiales, como con el resto de países de la UE.

Uso de todos los medios

En la reunión, Corbacho advirtió de que España "pondrá todos los medios para que esa inmigración ilegal sea cada vez más difícil".

"Nuestro país apuesta por el combate a la inmigración ilegal", subrayó el ministro en relación a los debates de la reunión. "No se trata -matizó- de una política de endurecimiento respecto a la anterior, pero sí es verdad que el actual contexto económico y social en el que nos encontramos, tanto en España como en Europa, es diferente al de hace dos años".

El ministro español recordó que la necesidad hace un par de años era hacer contrataciones en número importante en origen para cubrir la demanda laboral, pero ahora se produce un aumento del desempleo en el sector de la construcción que está afectando a la comunidad inmigrante.

Corbacho defendió que todo inmigrante que entre ilegalmente en España no puede aspirar a que su situación se regularice y recordó que "la ley no lo permite más allá de determinados supuestos".

No obstante, puntualizó que España no devolverá inmigrantes sin tener garantías de que se cumplen los derechos humanos.