tfe. rural 91
lleida 85
Tenerife Rural(32+18+16+25). Edu Sánchez (5), González (11), Barbour (27), Lampropoulos (5), Lewis (10) -inicial-, Wachsmann (4), Francis Sánchez (10), Llompart (7), Albert (-) y Guaita (12).
Plus Pujol Lleida(26+24+18+17). Jones (5), Miguel (6), Fergerson (17), Mainoldi (14), Thompson (17) -inicial-, Álvarez (13), Comas (6), Hettsheimeier (-), Maraker (1) y Vinicius (6).
ÁrbitrosZafra y Terreros.
Parciales14-14, 32-26, 37-33, 50-50; 56-58, 66-68, 82-75 y 91-85.
IncidenciasTercer partido del "play-off" de ascenso disputado en el pabellón insular Santiago Martín ante cerca de cuatro mil aficionados.
J. SOTOMAYOR, S/C de Tfe.
El Tenerife Rural venció ayer al Plus Pujol Lleida y jugará la Final a Cuatro en Cáceres junto con el Alicante, Bruesa y Breogán. De esos cuatro equipos, uno ascenderá a la Liga ACB.
Los últimos en clasificarse fueron Alicante y Tenerife Rural. Los primeros ganaron con claridad y los segundos sufrieron hasta los últimos instantes, pero consiguieron su objetivo.
El abrazo final que protagonizaron Rafa Sanz y Edu Sánchez refleja el final de una tensión de un encuentro muy duro, una final antes de llegar a Cáceres, porque Tenerife Rural y Lleida, viejos conocidos en este tipo de enfrentamientos, demostraron máxima igualdad desde el primer partido de esta eliminatoria.
Ayer, Sanz le ganó la partida a Edu Torres. Supo mover mejor el banco, aunque también sus jugadores estaban muy metidos en el partido y conscientes de lo que tenían que hacer.
El Santiago Martín explotó de júbilo al término de los cuarenta minutos. No era para menos. El Tenerife Rural estaba en Cáceres, un sueño conseguido después de una larga, intensa y dura campaña en la que ha habido de todo. En Cáceres puede pasar de todo. Que eliminen al equipo en el primer encuentro, que le enfrentará al Alicante, o que llegue a la final y la gane, pero no se le puede quitar la excelente temporada que ha hecho, con sus momentos malos y buenos, pero ahí está, entre los mejores.
La apuesta en el último cuarto del técnico cordobés fue arriesgada. Puso en cancha a sus tres tiradores -Barbour, Francis Sánchez y Guaita- y fue, sin duda, la puntilla para ganar el choque. En esta fase del choque Guaita anotaría tres triples casi determinantes, mientras la defensa visitante se centraba en Barbour y Francis. Junto a esto hay que unir el trabajo defensivo de Wachsmann que, con tres rebotes finales fue otro de los protagonistas.
Pero para llegar allí, el Tenerife Rural tuvo que trabajar al máximo y con un planteamiento de forma muy diferente a los anteriores.
El choque se inició con marcadores muy ajustados. Las defensas individuales estaban muy claras. Nadie arriesgaba más de lo normal. El Lleida, en busca de dar un giro al choque, cambio a defensa zonal, pero eso hizo que el Tenerife se fuera ocho puntos arriba (32-24). Julio rompía la defensa una y otra vez, mientras que en defensa Lewis se mostraba intratable.
Los blanquiazul alcanzaron la máxima diferencia de todo el encuentro en el minuto 12 de partido (35-26) y empezó, en el equipo visitante, las rotaciones. Edu Torres no encontraba su quinteto ideal, hasta que llegó Berni Álvarez. El escolta anotó dos triples y acercó de nuevo a su equipo (37-36).
Esta situación obligó a Sanz a cambiar su defensa y Francis se encargó de él cuando ya los catalanes se habían puesto por encima (39-41), pero se llegó al descanso con empate en el marcador (5-50).
Kevin Thompson seguía canalizando el juego de ataque de su equipo y esa situación empezó a hacer mucho daño al Tenerife Rural que, pese al buen partido de Lewis, le faltaba un punto para pararlo.
Pero como el Tenerife Rural es de racha, pues había que esperar que surgiera. Barbour y Llompart pusieron el marcador en 62-58 con un triple cada uno y Edu Torres volvió a parar el encuentro logrando, tras él, que sus hombres jugaran con más serenidad e intensidad defensiva con lo que llegó a igualar de nuevo el choque.
El último cuarto sería muy intenso. Sanz apostó por el ataque, sin renunciar, claro está, al trabajo defensivo. Puso en cancha a Edu, Barbour, Francis, Guaita y Wachsmann. Un equipo de ataque. Pero Fergerson empezó a ser un problema. El alero puso el 68-71 y Guaita el 71-71.
El Tenerife Rural se esforzaba en defensa y trabajó bien sobre los hombres importantes, sobre todo con Mainoldi. Dos canastas de Barbour y un 1+1 de Francis situó al Tenerife Rural 77-71 y siete minutos por jugar. Era el momento de romper el choquel, pero no era fácil. Los blanquiazules alcanzaron los nueve puntos (84-75) después del trabajo defensivo local y Torres volvió a parar el choque. El marcador seguía a favor de los locales, pero con una diferencia que no le permitía relajarse. Fergerson y Thompson acercaron de nuevo a su equipo (84-81) y Guaita respondió con otro triple (87-81).
Pero a falta de 37 segundos (87-84) para el final, llegó una jugada clave. Edu Sánchez, ante la presión visitante, pierde el balón y el Lleida se puso 87-85. La cara del base murciano, mirando al banquillo, era un poema, destrozado por la jugada, pero lo arregló en la siguiente. La serenidad de Francis desde el tiro libre puso el 89-85 que, a falta de 17 segundo resultó decisivo.
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