El Gobierno español "sigue de cerca y con preocupación" la evolución de los precios del petróleo y sus consecuencias, según informó ayer Colpisa desde Madrid.
El secretario de Hacienda y Presupuestos, Carlos Ocaña, recordó ante la iniciativa del presidente francés Sarkozy que ha planteado a los países de la Unión Europea fijar un tope a la fiscalidad sobre el crudo, que la imposición es en España "más baja que en Francia" y evocó que, de acuerdo con el marco comunitario, tendría que aumentar, en el caso concreto del gasóleo, antes de que concluya 2011.
Ocaña descartó ayer que el Gobierno se esté planteando en estos momentos una subida del Impuesto de Hidrocarburos, inferior a la media comunitaria, debido a los últimos repuntes del precio del crudo, que han situado el petróleo a niveles históricamente altos, informó Europa Press.
El secretario de Hacienda señaló que "lo ideal sería lo contrario" tras reconocer que España tendrá que subir este impuesto para adaptarse a la normativa europea.
La directiva sobre armonización fiscal de la energía fija una tributación mínima para el gasóleo de 302 euros por cada mil litros de gasóleo en el caso de España, mientras que la tributación nacional es de 293,8 euros por mil litros. En 2012, la tributación deberá ser como mínimo de 330 euros.
El precio del crudo cayó ayer por debajo de la barrera psicológica de los 130 dólares por barril, lo que a su vez arrastró ligeramente a la baja la cotización del euro frente al dólar de Estados Unidos. En cambio, las fuertes alzas del precio del crudo registradas en los últimos días encendieron las alarmas en las economías europeas, que ven con preocupación los niveles históricos que ha alcanzado el petróleo esta misma semana.
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