COLPISA, Madrid
El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno envió ayer a la cárcel madrileña de Soto del Real al ex alcalde de Andoain (Guipúzcoa) José Antonio Barandiaran, detenido el miércoles pasado tras la redada realizada en Burdeos (Francia) contra la cúpula de ETA, por entender que hay "motivos suficientes" para imputar a este veterano dirigente de Batasuna un delito de colaboración con banda armada.
El magistrado desvela en el auto de prisión con el que le envía a la cárcel que Barandiaran, de 55 años, mantuvo hace nueve días una cita en el sur de Francia con el jefe del "aparato político" de ETA, Francisco Javier López Peña, "Thierry", detenido el martes pasado en Burdeos, en la que el ex "número 1" de la banda le pidió que se convirtiese en su asesor.
La reunión se produjo el domingo 18 de mayo, sobre las 12 del mediodía, en las proximidades del ayuntamiento de la localidad francesa de Arcachon, a varias decenas de kilómetros del refugio bordelés del aparato político. Thierry, que estaba acompañado en la cita por su colaboradora Ainhoa Ozaeta, también arrestada el martes, pidió a Barandiaran que elaborase para ETA un trabajo teórico sobre "el sistema político de un Estado vasco".
Una "contraseña"
El ex alcalde reconoció a Moreno, en un interrogatorio de unos 45 minutos, que este mes había recibido en su domicilio de Andoain una nota de Ozaeta, que fue su primer teniente de alcalde en el ayuntamiento guipuzcoano entre 1999 y 2003, en la que le emplazaba a la cita y a llevar una carpeta negra como "contraseña", para ser reconocido por el jefe terrorista en el caso de que ella no pudiese acudir.
El juez considera que el imputado, pese a que sabía que Ozaeta pertenecía a ETA al menos desde 2006, le pidió el coche a su compañera sentimental y se desplazó a Arcachon, al tiempo que adoptaba "numerosas medidas de seguridad" por el camino, sin darse cuenta de que, pese a todo, era vigilado y seguido por las fuerzas de Seguridad. La resolución judicial no lo dice, pero da a entender que la vigilancia realizada el 18 de mayo sobre Barandiaran fue determinante para el arresto, dos días después, de "Thierry" y el resto de la cúpula política de ETA -la propia Ozaeta, Jon Salaberria e Igor Suberbiola- en su escondite de Burdeos.
Los informes de la Guardia Civil indican que el ex alcalde guardaba en su casa numerosos documentos relacionados con ETA y las organizaciones de su entorno. Tenía un sobre y un folleto con el papel oficial y el anagrama de la banda y un colgante con el símbolo de la organización -el lema "bietan jarrai" (adelante por las dos vías) bajo el hacha y la serpiente-; una carta mecanografiada de seis presos etarras que critican la estrategia terrorista; un manuscrito resumen, encabezado por la palabra ETA, y titulado "Hacia la independencia", así como otro documento en el que se describen las líneas de actuación de Segi, la organización juvenil ilícita que ejecuta la "kale borroka" por orden de ETA, para 2007 y 2008.
Riesgo de fuga
El juez Ismael Moreno argumenta que Barandiaran debe ingresar en prisión provisional porque hay elementos para creer que ha cometido grave delito -colaboración con ETA-, que existe riesgo de fuga, que podría intentar destruir pruebas y que no es descartable la reiteración delictiva. Llega a estas conclusiones por el contenido del atestado policial, el resultado de las vigilancias, seguimientos y registros, por su contacto con jefes etarras, y por las medidas de seguridad que tomó para acudir a la cita, a la que llegó con la contraseña solicitada.
El documento recuerda que el imputado pertenece a Batasuna, el "frente institucional" de ETA, prácticamente desde su creación en 1979. Formó parte de HASI, el partido ilegal sobre el que se vertebró la formación, fue dirigente de KAS -el "frente político y social" de la banda-, y encabezó las listas municipales sucesoras de la ilegalizada Batasuna que el Tribunal Supremo anuló en Andoain en los comicios de 2003 y 2007.
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