JORNADA, S/C de Tenerife
La última jornada de la Copa Vultesa fue propicia para los destacados A. Luis Molina y Eusebio Jorge triunfaron sobre los puntal A Juan Espino y Catire IV. El luchador del CBR Llano del Moro vive el momento más feliz de su carrera, mientras el presidente, Heraclio Díaz Gil, se recupera en la habitación 724 del Hospital Universitario tras una operación de apendicitis. Esa sensación agridulce no desluce el éxito de Luis Molina y del club (12-7).
-¿Cómo vivió sus agarradas con el Trota?
- Salí a luchar y lo tumbé. Hice lo que hago siempre, pero esta vez tuve suerte y me pegué el churro de mi vida.
-¿En qué momento del enfrentamiento percibió que podía eliminar a uno de los dos mejores luchadores del Archipiélago?
- La verdad es que fue algo que ni yo me lo esperaba; mi ventaja estuvo en ir a por todas. Pero en la tercera agarrada vi que perdió un poco de pie, entonces acometí como en la primera y tuve la suerte de tumbarlo otra vez.
-¿Cómo fueron esas bregas?
- A toque de pito, le fui al muslo para intentar descolocarlo, con tan buena suerte que le pude coger el muslo izquierdo y lo tronché hacia el suelo. Y la misma lucha la hice en la tercera agarrada; la segunda me la dio él por sacón.
-Sorprender dos veces por la misma lucha, ¿tiene doble mérito?
- Yo me la jugué... (pausa). Ninguna otra vez le había hecho frente, pero ahora me salió. Había agarrado tres veces con él y siempre me tumbó. Sólo en una ocasión le hice una agarrada separada.
-¿Cómo se produjo el enfrentamiento del pasado sábado?
- Él venía de tumbar a tres y agarró conmigo. No lo encontré cansado ni mermado por nada.
-¿Espino le hizo algún comentario cuando usted lo tiró?
-No. No me dijo nada. Porque yo tampoco suelo mirar a la cara a los luchadores; salgo con la cabeza gacha.
-Pero un puntal A no se derriba todos los días, ¿verdad?
-La verdad es que sí; yo nunca lo había conseguido, je, je (ríe). De entrada no me lo creía. Fueron las felicitaciones de los compañeros las que me hicieron caer en la cuenta.
-¿A quién le dedica el triunfo?
- A mi familia, que siempre ha estado detrás de mí; me ha ayudado y me ha dado ánimo. Pero sin todos mis compañeros no lo hubiera conseguido, por eso ellos también cuentan.
-Su retorno al Llano del Moro no pudo ser mejor, ¿verdad?
-La verdad es que tenía ganas de volver al club donde empecé. Y mejor que este año, ninguno.
-Lo peor de un triunfo tan sonado es que sólo se puede disfrutar un par de días, ¿cuándo vuelve a luchar?
- La próxima semana. En ésta, con el Día de Canarias, no competimos. Pero no dejamos de entrenar.
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