EL DÍA, S/C de Tenerife
El anuncio por parte de la consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, Mercedes Roldós, de que será el Hospital Universitario Doctor Negrín de Las Palmas el que finalmente albergue el acelerador de partículas (ciclotrón) necesario para hacer funcionar las dos cámaras de tomografía por emisión de positrones (PET, en sus siglas en inglés) que hay actualmente en las Islas destinadas al diagnóstico oncológico, no ha sido recibido con agrado.
Según ha podido saber EL DÍA, tanto en el Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria como dentro del ámbito sanitario de Tenerife, la decisión adoptada por la titular de Sanidad ha sido vista como una maniobra más de Gran Canaria para hacerse con un aparato que debería instalarse en un centro sanitario tinerfeño.
La Candelaria fue primero
Se da la circunstancia, tal y como reconoció la propia Mercedes Roldós en el Parlamento de Canarias, a preguntas del portavoz socialista de sanidad, Juan Carlos Alemán, que la primera cámara tomográfica habilitada en las Islas fue la que actualmente hay en La Candelaria y lleva funcionando desde 2007. Sin embargo, el aparato de Las Palmas permanece embalado y aún no está listo para su uso.
El ciclotrón será el encargado de suministrar los isótopos radiactivos necesarios para la realización de las tomografías, que hasta ahora están siendo enviados desde Madrid vía aérea, lo que limita su utilización, pues la vida útil de este material es de dos horas y muchas veces los pilotos de Iberia se niegan a transportarlo por ser un material radiactivo.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD