Y "EL DÍA de ayer" comienza su recorrido de cinco semanas por la Isla de La Palma. Con "La Palma, pueblo a pueblo" queremos rendir un homenaje a aquella generación de palmeros que puso los cimientos de la gran Isla que hoy es este rincón de San Miguel. Este periplo por la "Isla Bonita" lo iniciamos con una semblanza periodística en torno a la figura del que fue un insigne alcalde para el municipio de Los Llanos de Aridane, don Enrique Mederos Lorenzo.
Su trabajo de más de tres décadas fue lo que hizo que se le denominara y reconociera, nada aleatoriamente, como "El García Sanabria Palmero". Mederos Lorenzo impulsó culturalmente y urbanísticamente su municipio natal.
Enrique Mederos Lorenzo ocupó la alcaldía de Los Llanos de Aridane en tres momentos históricos. Accedió a la Alcaldía durante el reinado de Alfonso XIII, para continuar durante los períodos dictatoriales de Primo de Rivera y Francisco Franco. Se mantuvo en la Alcaldía hasta el día de su muerte, el 22 de marzo de 1953. La labor que llevó a cabo durante ese largo período hizo que se le comparase con la figura de otro gran primer edil del pasado siglo, Santiago García Sanabria, quien lo fue en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.
Cuentan los vecinos de la época que una de sus principales características consistía en predicar con el ejemplo. En muchas ocasiones pudo hacer patente esa norma, sin embargo por lo anecdótico señalamos una de ellas: En sus primeros años de Alcaldía estableció un bando municipal por el que se obligaba a los vecinos a limpiar el tramo de calle que correspondía a su casa.
En su casa, en la calle Real, incumplió su madre dicha norma y Enrique Mederos mandó a un municipal para que se penara a su madre con una multa por el incumplimiento de la normativa: 25 céntimos de peseta.
Su madre se había retrasado en el camino que las señoras de aquellos Llanos de Aridane de antaño recorrían diariamente para comprar la leche y por eso no había podido barrer la calle. "La ley empieza por casa", fue la respuesta de Enrique a los reproches de su madre por haberla multado.
Quien concedió a Los Llanos el nombre de Aridane fue Enrique Mederos, que con el afán de distinguir al municipio de Los Llanos de los demás pagos con igual nombre en La Palma y en el resto de las Islas le aportó el nombre de Aridane, pasándose a llamar por esto Los Llanos de Aridane.
La visión de futuro que poseía Enrique Mederos lo llevó a realizar obras vitales que han llevado a Los Llanos a la gran ciudad que es hoy.
"La travesura de Mederos"
Un ejemplo fue la construcción de la travesía exterior, la actual calle Carlos Francisco Lorenzo, denominada en aquellos días como "La travesura de Mederos". Para la creación de esta vía tuvo que expropiar grandes fincas de plataneras, una situación que molestó a muchos vecinos, pero hecho que luego agradecieron al alcalde Mederos, porque esos terrenos colindantes pasaron a revalorizarse altamente. Por esto los vecinos comentaban graciosamente que "¡Vaya travesura hizo Mederos!".
Enrique Mederos, además de la Alcaldía de Los Llanos, ostentó también el cargo de consejero del Cabildo de La Palma y fue nombrado Hijo Predilecto de su localidad natal, así como Medalla de Oro del municipio el mismo año de su muerte. El trabajo llevado a cabo por Enrique Mederos y su apuesta por su municipio es innumerable. Entre sus obras podemos reseñar el edificio del actual Ayuntamiento de Los Llanos, la plaza de España, el colegio de Las Dominicas, el cuartel de la Guardia Civil, la apertura de calles como Doctor Fleming, Calvario y la propia Enrique Mederos, así como el acerado y asfaltado de las principales vías municipales.
Pero además de su visión urbanística hay que destacar su afán por la defensa de las tradiciones y la cultura. De esta forma abogó siempre por el culto a la patrona del municipio, Nuestra Señora de Los Remedios. Es destacable, en este sentido, igualmente la reorganización de la banda de música de Los Llanos que él llevó a cabo.
"El García Sanabria palmero" lo fue y lo es porque aún hoy su figura es enormemente respetada en La Palma y Los Llanos de Aridane. Quienes lo recuerdan citan que su amor y trabajo por el ayuntamiento y su pueblo lo llevan al total desprendimiento. La siguiente anécdota lo refrenda: "Ante la visita de una autoridad política de la Península al Ayuntamiento de Los Llanos y no contando el ayuntamiento ni con cortinas ni alfombras, Enrique Mederos se presentó en su casa y descolgó las cortinas y alfombras para que el edificio consistorial estuviera a la altura de quien lo iba a visitar.
Le dijo a su mujer que no se preocupara que cuando el acto terminara, las volvería a traer. Esas cortinas y alfombras jamás volvieron a salir del ayuntamiento".
La figura de Enrique Mederos merece no una página y un reportaje, sino un libro, pero nosotros hemos querido hacer un humilde homenaje a quien todavía hoy es "el García Sanabria Palmero". El próximo lunes volveremos a La Palma. Nos vemos. FUENTE: ANSINA
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