Tenerife
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DOMINGO, 25 DE MAYO DE 2008
EDITORIAL

Miguel Zerolo es la persona adecuada

QUIENES DICEN SER  nacionalistas, y así se presentan ante sus electores, nos han defraudado. La mayoría de estos políticos utilizan el nacionalismo como anzuelo para pescar votos y, de esa forma, seguir en el puesto que ocupan; en el cargo público que mercadean entre ellos a veces de forma vergonzosa, para, en definitiva, continuar cobrando un sueldo generoso que se suben cuando les apetece. En esta Casa siempre vimos con buenos ojos el proyecto político de ATI porque defendía a Tenerife. De la misma forma, pensamos que Coalición Canaria era el auténtico nacionalismo; el proyecto político capaz de conseguir, de forma paulatina y con el paso de los años, que el Archipiélago recuperase su soberanía con paciencia y diálogo. Es decir, por la senda del entendimiento y de forma absolutamente pacífica, pues detestamos la violencia venga de donde venga. Sin embargo, nos hemos llevado una gran decepción con casi todos los políticos nacionalistas. Es más, podemos decir abiertamente que nos equivocamos.

Existen, por fortuna, algunas excepciones. Hablamos de Miguel Zerolo; la única persona apta, en estos momentos, para capitanear la nación canaria una vez alcanzada nuestra irrenunciable soberanía. Se trata de un hombre valiente, capaz de decir lo que piensa y perseguido por ello, como perseguía en otros tiempos la Inquisición española a todo el que se desviara de la doctrina establecida. Zerolo no engaña a sus electores, como hacen otros que se presentan como defensores de esta tierra cuando en realidad sólo son oportunistas.

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DICHO ESTO, CONVIENE aclararle a quienes tan ferozmente nos critican ?y hasta nos injurian? por ejercer el derecho a la libre opinión, que ni Miguel Zerolo, ni nosotros hemos propuesto la fórmula del Estado Libre Asociado como única opción para Canarias, una vez que hayamos recuperado la soberanía. Se trata sólo de una idea entre otras muchas posibles. También podríamos considerar, como hemos señalado en repetidas ocasiones, una asociación con España al estilo de la Comunidad Británica de Naciones o Commonwealth, o incluso una República Federal. El modelo está por decidir. Lo intolerable es seguir como hasta ahora. Es decir, sin emanciparnos de los conquistadores que nos invadieron por la fuerza hace seis siglos; sin ser un país libre y soberano. Recuperar la libertad es una aspiración humana y hasta divina de los canarios. No podemos continuar avanzando en el siglo XXI sin que los canarios recuperen su soberanía.

Por otra parte, nos sentimos amenazados. El poder que siempre tuvo Tenerife se ha trasladado a Las Palmas. La capitalidad se pretende ejercer desde la tercera isla. Lo intenta con contundencia, nada más tomar posesión de su cargo, la nueva delegada del Gobierno en Canarias. Se trata de una persona a las órdenes directas de Madrid, aupada a ese puesto por la mano de Juan Fernando López Aguilar. Político también canarión, que se ha caracterizado por sus continuos ataques al nacionalismo canario. En este sentido, Carolina Darias actúa como si fuera una nueva adelantada de Castilla en tiempos de la conquista. Su principal encargo es martillar a estas Islas y cortar de raíz las aspiraciones del pueblo canario a tener, cuanto antes y con fecha límite el año 2010, su plena soberanía. Yerra la delegada del Gobierno de España si piensa que puede renovar una mordaza que ha mantenido callados y sumisos a muchos canarios durante más de quinientos años. Mientras no seamos un país libre, tendremos que acatar la Constitución del país que nos domina. Eso lo tenemos asumido. Por eso resulta superfluo amenazarnos para que acatemos las leyes del Estado español. Las acatamos porque estamos obligados a obedecerlas por la fuerza, nada más.

En el fondo, tampoco nos sorprende demasiado la actitud de Carolina Darias. Estamos convencidos de que se ha creado una conjura para dominarnos, formada por canariones y radicada en la tercera isla. Las intenciones, lo venimos advirtiendo desde hace mucho tiempo, no son otras que establecer una única capital de Canarias en la isla más desangelada de todas. No lo consentiremos. No permitiremos que Las Palmas siga actuando como el ariete de Madrid para mantenernos sometidos. Conviene que se sepa en la capital de España que la aspiración a la soberanía es ya un hecho irreversible. Si no lo logramos hoy, será mañana, pero siempre antes del año 2010, fecha establecida por las Naciones Unidas para que alcancen su libertad todos los países sometidos.

Es a Nueva York a donde deben viajar los políticos que se proclaman nacionalistas si de verdad lo son; es en la sede de la ONU donde deben recodarle al mundo que España sigue colonizando un territorio de dos millones de habitantes. Unas Islas con suficientes recursos, además de su envidiable posición estratégica, para ser soberanas y vivir en libertad sin tener que rendir cuentas a nadie. No podemos seguir dependiendo de los partidos políticos estatales, y de la "gran" amenaza de Canaria, pues sólo en eso es grande la tercera isla: en su desmedido afán de someter a las demás.

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SI LOS POLÍTICOS CANARIONES siguen comportándose al estilo de López Aguilar y Carolina Darias, pensamos que la mejor solución para el Archipiélago es que todas las Islas alcancen la soberanía, y que Canaria continúe unida a la metrópoli, si ese es su deseo. Existe un precedente con la isla Mayotte, en el archipiélago de las Comoras, que prefirió seguir dependiendo de Francia cuando las otras alcanzaron la categoría de país independiente en 1975. Los políticos de Canaria ?no así su pueblo, al que apreciamos como isleños y como hermanos? sólo piensan en rapiñar lo que le pertenece a otras islas. De forma especial, lo que siempre ha estado en Tenerife. Por eso quieren que se mantenga la situación actual, aunque ello implique la persistencia del colonialismo. Mientras las cosas no cambien y los partidos estatales tengan su sede en Las Palmas, todos estaremos amenazados. A los canariones hay que cortarles las alas, o se apoderan de todo. Lo recordamos una vez más: a los canariones, ni agua; con los canariones, ni a misa.

Es esa actitud de hegemonía a ultranza ejercida por Las Palmas uno de los principales impedimentos para que el pueblo canario vuelva a ser, por fin, libre como nuestros antepasados. Siete islas en condiciones de igualdad, bañadas por un mar canario sobre el que puedan ejercer sus derechos los canarios. Una situación que sólo es posible ?lo ha explicado en repetidas ocasiones nuestro colaborador Ramón Moreno Castilla? si formamos un estado independiente. Mientras se mantenga el estatus de colonia para este Archipiélago, no seremos dueños de nuestro mar ni de nuestro espacio aéreo. ¿Merece la pena seguir así sólo para que la tercera isla, la más exenta de bellezas naturales, conserve sus privilegios?

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LA RESOLUCIÓN 1.514 DE LA ONU sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos colonizados, aprobada el 14 de diciembre de 1960, establece que el proceso de liberación es irresistible e irreversible, y que, con el fin de evitar crisis graves, es preciso poner fin al colonialismo y a todas las prácticas de discriminación que lo acompañan. Mantener en Canarias una situación colonial contribuye a deteriorar nuestras relaciones con España; un país que respetamos, y con el que deseamos mantener buenas relaciones. Pero de igual a igual, no como lacayos sometidos a la voluntad de su señor. Es el momento de iniciar el proceso que nos restituya nuestra soberanía, y es Miguel Zerolo el político canario con más méritos para conducir esta aspiración a buen puerto.

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