D. BARBUZANO, La Laguna
A los cinco meses de haber abierto sus puertas, el nuevo mercado municipal ubicado de forma provisional en la plaza del Cristo, aunque esté avalado por una afamada empresa catalana y se construyera en un tiempo récord en España de 45 días, ha empezado a presentar problemas en la carpa que cubre su estructura metálica, con pequeñas filtraciones de agua los días de fuertes lluvias sobre determinados puestos, debido a fisuras que se han abierto, algunas ya arregladas.
Pero el mercado está haciendo "aguas" además por otros motivos como son robos en su interior, una vez cerrado el centro, tanto de dinero como de productos alimenticios.
Vendedores del mercado manifestaron a EL DÍA que "si en el poco tiempo que llevamos abiertos al público esta costosa obra ya presenta desperfectos, el ayuntamiento debería exigir a la empresa que lo hizo responsabilidades, ya que dentro de varios años, nos podríamos encontrar sin techo".
Al analizar exteriormente la carpa lo que este periódico observó es que donde se unen los tramos de lona inflable con las vigas de hierro de la estructura, para que no se vean las mismas, fueron puestas unas tiras de unos 30 centímetros del mismo material que el del techo como embellecedores y que por las temperaturas se han despegado en unos casos y roto en otros.
El representante de la empresa catalana As Montaje, José Aldana, destacó que "lo único que ha pasado es que las tiras de plástico se han despegado por las condiciones atmosféricas, pero ello no influye en que entre el agua dentro del mercado. Creemos que lo mejor será quitar las tiras y dejar al descubierto las vigas de metal de la estructura".
Determinados vendedores dijeron que eso no era una solución, ya que el techo debe presentar una imagen estética. "Lo que deben hacer -precisaron- es pegar bien las tiras con buenos productos y sin rapidez, que luego a la larga se notan las consecuencias. Valoramos que el mercado se hiciera en sólo 45 días, pero también es que, aparte de este problema, cuando lo estrenamos y llovió fuerte, tuberías de desagües no funcionaron e incluso entró agua en el pavimento del mercado, por no haber aplicado de forma correcta silicona en las uniones de las cristaleras".
Al hacer una encuesta entre los vendedores, éstos afirmaron que cuando ha llovido fuerte se ha filtrado el agua dentro del mercado, diciendo un propietario de un puesto de frutas que sobre dichos productos le cayó un día agua y que luego pusieron un parche en el techo que fue mostrado a este periódico. Una joven propietaria de otro puesto mostró un pequeño orificio en el techo por el que puede caer un hilo de agua o un chorro si no se le pone remedio.
Desgaste del suelo
El elevado número de personas que entran a diario en el mercado ha motivado que la pintura del suelo de determinados pasillos se haya levantado. La mala imagen que presenta aconseja que la empresa pinte dichas zonas afectadas de nuevo, sobre todo por lo de cuidar la estética del lugar de venta.
Al principio, hasta tres concejales visitaban a diario el mercado, mientras que ahora brillan por su ausencia, lo que motiva que los vendedores se sientan faltos de protección y aseguren que "el centro que fue un orgullo para todos los políticos, ahora se encuentra en el olvido, en un momento en que, debido a los problemas económicos, el mercado está viviendo una situación anómala e incluso de menos ventas que al principio".
Los vendedores desean que el Ayuntamiento de La Laguna, como anunció el día de la inauguración del mercado el concejal de Agricultura, Juan Antonio Alonso, siga apostando por "el control de calidad y el fomento de la venta de los productos canarios, para lo que estableceremos parámetros, fiscalización y el símbolo de etiquetas de regiones ultraperiféricas establecido por el Gobierno canario. Queremos que exista una garantía de que lo que consuma el cliente del mercado sea de la máxima calidad posible y esté avalado por todos los controles establecidos. Se establecerá una norma para conseguir igualar y mejorar la presentación de los productos en los puestos, eliminando la tradicional caja de madera y apostando por bandejas homologadas".
Los vendedores destacaron que las ventas están disminuyendo con el paso del tiempo y que les está repercutiendo en sus economías. Hablaron de que la gente acude menos y que les perjudica el mercadillo del agricultor.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD