COLPISA, Mónaco
El piloto español del equipo Renault Fernando Alonso se mostró cauto tras el primer día de entrenamientos libres del Gran Premio de Mónaco disputados el pasado jueves y reconoció que será "difícil entrar en las primeras posiciones de la parrilla de salida, porque Ferrari y McLaren están bastante cerca y eso nos perjudica un poco".
"Los dos equipos saben que pueden hacer la pole y los dos van a ir a fastidiarse el uno al otro. Entrar en las dos primeras filas va a ser casi misión imposible", señaló Alonso.
El español fue llamado por los comisarios deportivos después del incidente que sufrió en la segunda sesión libre. El asturiano dio una vuelta para ir hasta los boxes tras el accidente con el alerón trasero roto. Dejó restos por el trazado, lo que provocó esa llamada de atención. Al final, los comisarios decidieron no tomar acción alguna contra el piloto español.
De esta forma, Alonso resume la reunión que mantuvo con los comisarios afirmando que le había dicho que "conducía despacio", pero que siempre con el cuidado de "no poner en peligro a los demás y que estábamos en Mónaco", un circuito donde "por suerte o por desgracia, no hay escapatorias, ni un trocito de hierba para aparcar el coche", y después de eso "nos dimos las gracias, nos despedimos y ya está", aunque en realidad el asturiano no entiende "muy bien" por qué le llamaron.
En cualquier caso, el corredor de Renault explicó que el primer día de preparación había tenido "diferentes sensaciones". "Había veces que no íbamos muy rápido y estábamos del séptimo al décimo lugar; luego ha habido momentos, sobre todo cuando puse los neumáticos nuevos, en que estaba segundo y ahí tenía esperanzas", indicó Fernando Alonso. Sin embargo, el español lamentó que después el resto de bólidos "mejoraron los tiempos y eran inalcanzables para nosotros".
Si en el pasado Gran Premio de Turquía, el rival a batir para la escudería francesa fue el australiano de Red Bull, Mark Webber, en esta ocasión, todos los indicios hacen prever que el enemigo directo en el trazado monegasco va a ser el alemán de Williams, Nico Rosberg.
En este sentido, Fernando Alonso comentó que "la escudería Red Bull no está tan en forma como en Estambul, y sin embargo, Williams está por encima de lo que ha hecho hasta ahora".
La elección de los neumáticos blandos durante los entrenamientos libres por parte de Renault pudo haber sido uno de los factores causantes de las salidas tanto de Alonso como de su compañero de equipo, el brasileño Nelson Piquet.
"El coche iba bien"
No obstante, para el asturiano "el coche iba bien, no tenía ningún problema. Cuando pones neumáticos nuevos, quieres frenar cinco metros más tarde para ganar un poco de tiempo en la primera curva y eran demasiados".
"Hoy tendré que frenar antes y no perder el coche. Supongo que sería coincidencia que los dos coches se salieran en el mismo lugar, con esos neumáticos, pero no creo que haya nada en el coche que lo provoque", añadió.
Una cosa está clara: el bólido de Renault no está al mismo nivel que el de otros equipos, como por ejemplo, McLaren, del cual Fernando Alonso manifestó que "aquí siempre ha ido muy bien y ha ganado muchas veces".
Asimismo, recordó el triunfo que obtuvo el pasado año cuando militaba en la escudería británica.
"Sin duda, ha sido una de las carreras más fáciles que he ganado en mi trayectoria deportiva, por cómo iba el coche de bien y la distancia que sacamos a los demás".
Igualmente, Alonso justificó la mejoría en los tiempos del inglés Lewis Hamilton (McLaren-Mercedes) con respecto a los que marcó en la edición de 2007, matizando que "depende de cómo funcionen los neumáticos o cómo vayan los coches de aerodinámica. Aquí la evolución ha sido mayor".
La lluvia puede convertir la carrera en una lotería, y en esas condiciones variables la calificación se torna aun más importante.
"La calificación aquí siempre es crucial", confesó Alonso, "pero en una carrera con agua lo es aún más". "La estela que se forma en estas calles puede dar una ventaja más importante para los de arriba, especialmente para el que pase la primera curva en cabeza", subrayó.
"Las calles no tienen mucho sitio para evacuar el agua, que se queda en suspensión mucho más que en cualquier otro circuito abierto", explicaba Alonso, que no ha corrido nunca una carrera en el Principado con el asfalto mojado.
El año pasado los entrenamientos libres se disputaron con agua y Alonso logró el mejor tiempo, pero la lluvia no le tranquiliza.
"Se puede hacer una carrera tan loca que sea como ir al casino a jugar a la ruleta. Todos pensamos que el fallo, o la salida de pista, la sufrirá otro, pero nos puede pasar a nosotros. Incluso puedes ir bien y recibir un empujón que te eche fuera", resaltó el asturiano.
Pese a la dificultad, sólo hay una cosa segura: el piloto español saldrá a jugársela en la clasificación. "Habrá que rozar el raíl e ir al límite del accidente, pero la calificación es lo más importante".
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