JESÚS R. MANZANEQUE
los que seguimos con cierta frecuencia, por interés profesional y también por una sana curiosidad, las noticias referentes a la gastronomía, y sobre todo a la cocina, vemos con orgullo y plena satisfacción los avances y progresos que ha tenido la cocina española en estos últimos años.
CURSO
AGUSTÍN G. FARRAIS, Tenerife Continuando con los principales defectos aromáticos que podremos encontrar en los vinos, existen olores realmente desagradables, uno de ellos es el huevo podrido. Al descomponerse el huevo, sus proteínas dan nacimiento a un olor nauseabundo, mismo gas que se forma en el vino cuando el dióxido de azufre en exceso (conservante de enología) es reducido por las levaduras de la fermentación alcohólica
LISBOA Portugal queda impresionado con Adriá