L.C., S/C de Tenerife
Los centros de salud de Barranco Grande, Taco, Barrio de la Salud y Güímar corren "el grave peligro" de "perder la acreditación docente" para Médicos Internos Residentes (MIR). Levy Cabrera, del sindicato de médicos CESM de Tenerife, aseguró que "el Ministerio ha dado un plazo" para que estos centros solucionen el exceso de cupo por médicos.
Estos centros de salud tienen acreditación para impartir docencia a los MIR de Medicina Familia o Comunitaria, pero uno de los requisitos para mantener esta autorización es, precisamente, que "no tengan más de 1.500 pacientes por médico", explicó Cabrera.
Sin embargo, la presión asistencial por facultativo en los ambulatorios de Barranco Grande, Taco, Barrio de la Salud y Güímar es superior a esos 1.500 pacientes por médico. "Tienen que ver a un máximo de 25 ó 30 pacientes al día", explica el miembro del CESM de Tenerife. Esta limitación no es un capricho, sino un requisito necesario para tener tiempo de enseñar a los MIR, añade Cabrera. Si un facultativo dispone de menos de 10 minutos por paciente, difícilmente puede rascar tiempo para su labor docente.
Ampliación del límite
"El Ministerio de Sanidad les ha dado un plazo de un año, bueno, una prórroga de ese plazo", matizó Levy Cabrera.
En opinión del miembro del sindicato de médicos CESM, la base del problema está en el modelo retributivo que paga un complemento al facultativo según la cantidad de cartillas sanitarias que tenga asignadas. Por eso, CESM viene reivindicando desde hace tiempo "plantillas holgadas" para mejorar las condiciones de presión asistencial que sufren muchos docentes y un cambio de raíz en el modelo retributivo. Lo que solicita el sindicato de médicos de Tenerife es que se realice un estudio socioeconómico de la zona del centro de salud para tener en cuenta diversas variables. Según si se trata de una zona deprimida o con mayor envejecimiento poblacional el médico puede tener mayor o menor número de consultas al día, independientemente de que su cupo sea mayor o menor.
Con el sistema actual, CESM defiende un máximo de 1.200 personas por cupo asignado a un médico en zonas de mayor dispersión y no más de 1.500 para las zonas urbanas.
Levy Cabrera también mencio- nó el hecho insólito de que por primera vez cuatro MIR hayan desechado ocho plazas libres de Medicina de Familia o Comunitaria.
En concreto, han sido tres de médico de familia en La Palma y cinco de esta misma categoría en Fuerteventura, que han sido rechazadas por los MIR.
Todo esto, concluye Cabrera, es un indicativo de que las condiciones laborales no son lo suficientemente atractivas ni para los estudiantes que acaban de terminar la carrera.
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