El ex presidente del Gobierno José María Aznar rompió ayer su silencio para hablar de la crisis interna del Partido Popular y apostar por recuperar un "proyecto sin complejos", en el que siempre se procure "jugar con los mejores y tener la voluntad de llamarlos y de agruparlos en torno a un gran proyecto". El ex jefe del Ejecutivo consideró que "es el momento de defender una política de hechos y no de embarrancarnos en palabrería que no conduce a ninguna parte". Arropado por destacados miembros del Partido Popular, como Esperanza Aguirre y Manuel Fraga, recordó que las mejores cosas que hizo su partido se llevaron a cabo "juntos, con un equipo cohesionado capaz de defender un proyecto basado en nuestros principios, en nuestros valores y en nuestro sereno compromiso con España". Aznar defendió un proyecto político nacional, reformista y abierto, impulsor del bienestar, comprometido con la libertad y la igualdad de todos los españoles, decidido y capaz de liderar la derrota sin transacción del terrorismo.