D.M., Breña Alta
El municipio de Breña Alta celebró ayer una nueva edición de la feria ganadera de San Isidro, una de las más importantes del calendario junto con la de San Antonio del Monte, en Garafía, y la de Los Llanos, que no defraudó a nadie ya que hubo una gran participación de ganaderos y también de público, de todas las edades, que acude fiel a esta cita con el campo y las tradiciones.
Vacas, toros, terneros, caballos, burros y perros garafianos fueron llenando desde bien temprano y hasta las doce del mediodía -hora en la que se cerró la inscripción de ganado a concurso- el recinto ferial acondicionado por el ayuntamiento para acoger este primer gran encuentro anual del sector en el que los ganaderos tienen la oportunidad de mostrar sus animales, hacer negocios y ganar algún premio en metálico, que siempre viene bien al bolsillo porque, como nos decía ayer un ganadero ya mayor, "cada vez es más difícil criar ganado porque las ayudas son pocas y la carne que viene de fuera es mucha y más barata y así sobrevivir es complicado". "Y los políticos -se ríe- prometen mucho, pero hacen poco".
El relevo generacional tampoco llega porque los jóvenes no quieren dedicarse a un oficio duro, sin días libres y que no da para muchas alegrías. La falta de suelo ganadero es otro problema que impide crecer al sector, que lleva años esperando por la puesta en funcionamiento de la central lechera de El Paso, que sigue cerrada a cal y canto, pese a que sería la solución para muchos ganaderos que tienen problemas sanitarios con su explotaciones.
Sin embargo, pese a este panorama desalentador, que se ha agravado en los últimos cinco años, los ganaderos confían en que las cosas se arreglen porque "no hay nada como la carne o el queso palmero". Ahora, lo que hace falta es que las instituciones apoyen más a un sector poco reconocido, que trabaja la tierra y las medianías y es el sustento de muchas familias.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD