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CD TenerifeDani, Alejandro (Germán, m. 60), Josué, Bruno, Jesús, Alexis, Airam (Borja, m. 74), Juanma, Nadal (Sandro, 56 m.), Néstor y R. Rosquete (Chus, m. 74).
Rayo VallecanoIsmael, Víctor, Guadaño, Alcañiz, Casado, Viti, Borja (Nanclares, 46 m.), Fran (Samuel, m. 85), Roberto, Sáez (Marko, 46 m.) y Rubén (Barroso, minuto 70).
ÁrbitroJosé Adán García Jorge, del Colegio Tinerfeño, asistido por Carballo Ceballos y Carreño Cabrera. Expulsó al visitante Alcañiz, por dos amonestaciones (minutos 36 y 75), y castigó con tarjeta amarilla al local Alexis y a los jugadores del Rayo Casado, Viti y Nanclares.
IncidenciasPartido de ida de los octavos de final de la Copa del Rey, de categoría juvenil, disputado en el mediodía de ayer en el Heliodoro Rodríguez López, con la presencia de unos dos mil espectadores. Vieron el encuentro desde el palco, el director general de Deportes del Gobierno de Canarias, Álvaro Pérez, el presidente del CD Tenerife, Miguel Concepción, y el director de fútbol base del club blanquiazul, "Sesé" Rivero.
J. RUIZ, S/C de Tenerife
El Tenerife juvenil demostró ayer estar a la altura -e incluso algún que otro peldaño por encima- del campeón de un grupo de clasificación para la fase final de la Copa del Rey en el que se encontraban clubes como el Real Madrid, el Atlético o el Getafe. Lo malo es que no logró trasladar su notable nivel de juego al marcador y que tendrá que visitar al Rayo Vallecano el fin de semana que viene sin la ventaja que aportan los goles.
El conjunto que entrena Rodrigo Díaz llevó la iniciativa durante casi todo el tiempo y dispuso de ocasiones clarísimas, pero no le acompañó la suerte a la hora de definir. Sin embargo, fue el adversario el que creyó estar más cerca de festejar el triunfo, pues vio cómo el árbitro le anulaba un gol (minuto 81) por un dudoso fuera de juego.
Antes de ese momento del partido, al que muchos de los blanquiazules llegaron con problemas musculares -Nadal, Alejandro, Rosquete y Airam tuvieron que ser sustituidos, y Juanma se retiró del campo lesionado-, el Tenerife mereció ir por delante. De hecho, a la media hora, Rosquete consiguió romper el fuera de juego en uno de los muchos pases largos que le enviaron -éste fue el recurso más explotado, además de las apariciones de Nadal- y, tras driblar al guardameta y quedarse sin oposición, mandó el balón al lateral de la red. A continuación, el volante Alexis, todo fuerza, liderazgo y precisión, permitió lucirse a Ismael en sendos lanzamientos de falta; uno que nació como un centro al punto de penalty y que terminó envenenándose (m. 35), y otro al borde del área, directo a la escuadra (m. 44). De esta manera finalizó una primera parte en la que el equipo insular salió a mandar desde el minuto uno, intentando ahogar al contrario con una ordenada presión en la parcela de un Rayo que sólo inquietó a Dani por medio de Sáez, que abusó del lanzamiento a media distancia. Estos avances vallecanos tuvieron su origen en momentos aislados del choque, en los que los chicos de José Manuel Gimeno conseguían salir del atasco conectando con las bandas o aprovechando los errores individuales de los blanquiazules, a veces demasiado revolucionados por la tensión de la esperada cita, para montar tímidos contragolpes.
En realidad, pocas veces perdió el control el Tenerife. Probablemente le costó más conservar su dominio en la segunda mitad, periodo en el que las molestias físicas se multiplicaron -insólita la imagen de futbolistas cayendo al suelo acusando sobrecargas-, los cambios se sucedieron, el rival jugó con diez y el partido se abrió.
Ahí, el Rayo, que sobrellevó mejor el esfuerzo, empezó pisando con asiduidad el área local sin crear demasiado peligro, mientras que en el mermado Tenerife apareció la figura de Néstor para aproximar a su equipo al triunfo. El habilidoso extremo se inventó dos jugadas espectaculares (m. 67 y 77) a las que sólo les faltó acabar con el balón en el fondo de la portería. Poco antes de la segunda ocasión del canterano, la escuadra madrileña se había quedado con un futbolista menos, por la expulsión de Alcañiz. Aún así, el Rayo tuvo la entereza de no conformarse con el 0-0 y halló en su banda derecha una alternativa para llegar a la portería de Dani. En uno de los ataques protagonizados, principalmente, por Roberto y Marko, éste último batió al cancerbero tinerfeño gracias a un remate de cabeza, pero el asistente estimó que lo había hecho en fuera de juego.
El encuentro no dio para mucho más. Terminó igual que la primera mitad, con una falta directa bien ejecutada de nuevo por Alexis.
Ahora toca esperar al partido de vuelta en Madrid. Jugando como ayer, el Tenerife tendrá mucho que decir en la eliminatoria. El equipo dio motivos para creer en el pase a los cuartos de final de la Copa.
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