JORGE DÁVILA, S/C de Tfe.
De día trabaja como docente y en cuanto oscurece se convierte en la voz de Lujuria, la banda de heavy metal estrella del concierto Laguna Rock 2 que se celebró anoche en el IES Viera y Clavijo de Aguere. Óscar Sancho enseña en la entrevista que ofreció a EL DÍA algo del Dr. Jekyll y Mr. Hyde que esconde en su interior, ya que como él mismo reconoce, "de día soy como Caperucita y por la noche acabo siendo el lobo". El vocalista, que no líder, de la legendaria formación de rock duro segoviana dice que ha participado en la revolución sexual del siglo XXI. "Según mi padre, era la única que faltaba por completar", matizando que "ningún hombre es libre si no ha pecado alguna vez".
-¿Por qué Lujuria?
-Pudimos ser Santo Ángel, que es el nombre del cementerio que se encontraba en nuestra ciudad, o Dotación Z, que eran las lecheras de la Policía en un periodo donde usar un preservativo era un pecado, la gente se moría de sida o las relaciones entre personas del mismo sexo eran un escándalo. Al final, elegimos una palabra que tuviera fuerza: lujuria.
-Un deseo desordenado y descontrolado, ¿no?
-Eso es lo que pone en los diccionarios, pero las cosas salen bien mientras tú las controlas a ellas, no ellas a ti. Lujuria es desenfreno a partir de ciertas horas, pero somos gente tranquila.
-¿A su banda se le atribuye ser la inventora de lo que se conoce como el heavy erotic metal?
-El sexo existía antes del rock; yo no inventé el heavy erotic. Elvis Presley, por citar solo un ejemplo, era pura provocación con aquellos movimientos de pelvis.
-¿Pero sexo y rock and roll no es una mezcla explosiva?
-El único pecado que han cometido los rockeros es decir siempre lo primero que se les pasaba por la cabeza, ser demasiado sinceros. El otro día, por ejemplo, Berlusconi le dejó una nota a una diputada con insinuaciones sexuales y no pasó nada. Si se trata desde la normalidad, el sexo es un tema que no debe escandalizar a nadie.
-¿Aguanta más palos por ser la voz de Lujuria?
-Sí, pero también tengo la suerte de estar más cerca de las chicas (se ríe). No, en serio, en Lujuria no hay líder, todo lo votamos. Por eso las cosas van más despacio.
-¿Realmente son tan duros como parecen?
-Qué va, tío.., de día trabajo de profesor. Soy un tipo bastante chiquero; uno de esos que se cruzan con un niño que está con un cochecito teledirigido y que es capaz de quitárselo para jugar con él. Eso sí, nunca he sustraído ninguno. Siempre termino devolviéndolos. Adoro a los niños. Las mañanas las paso con ellos en las aulas y las noches en un escenario con una chaqueta con chinchetas y cantando heavy. Una vez, cuando estaba dando clases en el Espinal, escribieron en un periódico -el padre de un alumno- que Óscar Sancho era como Caperucita de día y el lobo feroz por la noche. Julito, por ejemplo, es soldador de metales de día y las noches se las pasa con el metal. El jodido me dice que está todo el día pegado al metal...
-Una parte de los beneficios de su disco "Espinas en el corazón" fueron cedidos a las víctimas de agresiones sexuales y violencia doméstica. Tipos duros, pero no todos los artistas hacen cosas de este perfil humanitario.
-Lo que ocurre con los maltratos y los abusos sexuales clama al cielo. He vivido de cerca el drama de un buen amigo que perdió a su prima (Maica Pérez) por causa de la violencia de género. Mi padre, y vuelvo a citarlo, me dijo una vez que si te metes en una pelea debes estar seguro de que la puedes acabar. Calcula bien las fuerzas para que no la tengas que abandonar a la mitad. Llevamos años colaborando con campañas de este tipo y estaremos con las víctimas hasta que esta lacra desaparezca. Aquí no hay márketing, sólo la impotencia de no llegar a comprender cómo es posible que haya tantas bestias en libertad.
-¿Diez discos en 17 años no es una mala marca?
-No en los tiempos que corren. La música es un veneno que se nos ha metido en el cuerpo y que sacamos fuera en cuanto nos dejan. En Lujuria ponemos por delante armar un buen follón donde tocamos -en la madrugada de ayer actuaron en La Laguna junto a Anjara, Templo Sur y Esclavitud-, antes que los intereses económicos.
-¿Entonces, Lujuria no subsiste de la música?
-Ni vivimos de la música ni queremos vivir de ella, solamente vivimos para la música.
-¿El heavy metal es como el hermano "pobre" del rock?
-Nuestro concepto de riqueza es distinto al de otros artistas. Nunca he envidiado a los músicos ricos. Yo soy millonario de buenos sentimientos.
-En los tiempos que corren, ¿hay un espacio para el rock más duro?
-El rock existe para molestar incluso a los que molestan. En realidad, nosotros (los heavy) nunca hemos querido ocupar un espacio. ¡Somos la leche! No queremos ser un producto, pero a veces nos falta tiempo para ir a una tienda a comprar una chupa de cuero repleta de remaches o lucir una estética que no nos hace ser mejores cantantes. ¡Coño, eso no es rock! Es como la frase de si no puedes con ellos te unes y problema resuelto. El "Final Countdown" de Europe fue como el aviso de que después de ahí todo iba a cambiar.
-¿Hoy, repetiría los pasos que dio hace 15 años?
-Sí, cometería los mismos errores que cuando fundamos Lujuria.
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