O. GONZÁLEZ, Tenerife
Domingo Berriel, actual consejero de Medio Ambiente y Ordenación Territorial, aterrizó en el Gobierno de Canarias el año 1993 como director general de Promoción Industrial y Comercial. Tras ocupar varios cargos de relevancia en el Ejecutivo autónomo, regresó al Cabildo de Fuerteventura, su isla natal, en 2003, hasta que en mayo de 2005 fue reclamado por el ex presidente del Gobierno de Canarias, Adán Martín, tras la ruptura del pacto con el Partido Popular.
Pese al cambio de Gobierno que dejaron las urnas en mayo del año pasado, Berriel continúa desempeñando su labor al frente de Medio Ambiente y Ordenación Territorial, esta vez en el Ejecutivo que preside Paulino Rivero. Su actividad en este último año ha estado centrada, principalmente, en los continuos litigios que ha mantenido la Consejería que dirige con el Gobierno central, tanto por la Ley de Suelo como por las distintas interpretaciones que se han hecho de la aplicación de la Ley de Costas -que mantiene en el aire el derribo de varios enclaves costeros en el Archipiélago-, así como con algunos aspectos relacionados con el cambio climático. Esto sin olvidar las polémicas con el puerto de Granadilla y el de Arinaga, y las conversaciones de la denominada "operación Góndola" desveladas por la Policía.
No obstante, si hay un tema por el que Domingo Berriel ha escuchado opiniones, en mayor medida discordantes, ha sido el desarrollo de la Ley de Directrices de Ordenación General y del Turismo. Aunque fue una ley aprobada en el año 2003, antes de su llegada a Medio Ambiente, a él se le presuponía que debía desarrollarla. Sin embargo, a juicio de la oposición -PSC-PSOE-, éste es un aspecto que no se ha logrado. Todo ello pese a haber presentado hace unos días, junto con la responsable del área regional de Turismo, Rita Martín, el anteproyecto de Ley de Medidas Urgentes.
Manuel Fajardo, diputado socialista responsable de temas relacionados con el Medio Ambiente y la Ordenación del Territorio, considera que la ley de directrices ha sido un fracaso y pone como ejemplo que hasta el propio presidente del Ejecutivo, Paulino Rivero, reconociera en el Debate sobre el Estado de la Nacionalidad que no se puede seguir creciendo y depredando el territorio.
Además, Fajardo incide en que en materia de Medio Ambiente "se ha hecho poco" y sentencia que en el Ejecutivo hay un "desnorte en el que se aplica la política de las ocurrencias". En este sentido, el parlamentario del PSC-PSOE reconoce que Berriel es una persona afable en el trato, aunque asegura que está muy "mediatizado" al depender de un puesto político. Además, critica su falta de confianza en los técnicos, una razón por la que, según Fajardo, "nadie quiere trabajar para su Consejería".
En la misma línea, Octavio Hernández, de Los Verdes de Tenerife, apunta que Berriel, licenciado en Derecho e Ingeniero Industrial, "domina los dos lenguajes: el político y el técnico". Hernández opina que es una persona que por su dilatada trayectoria en la gestión del área "tiene una vinculación especial con los complejos intereses que se mueven en torno al urbanismo y a la ordenación territorial", y recalca que las relaciones con el ecologismo político "no han sido buenas". En este punto, asegura que "no considera relevante que el ecologismo político y social tiene cosas que aportar", y sentencia que es un consejero "poco accesible".
Por su parte, el presidente de Ashotel, José Fernando Cabrera, reconoce que las relaciones de las patronales turísticas del Archipiélago con el Gobierno "son buenas", porque han recogido nuestras ideas para relanzar el turismo bajo los conceptos de modernización, innovación y mejoras en la promoción.
En cualquier caso, Cabrera apunta que ahora queda la parte más difícil, esto es, el desarrollo práctico del marco teórico. En este sentido, y en relación con el anteproyecto de Ley de Medidas Urgentes, "apadrinado" por Domingo Berriel, el responsable de Ashotel afirma que "va en la línea de lo que se planteaba por la gran parte de las asociaciones empresariales y sociales de las Islas, de primar la renovación sobre la construcción de nuevas camas con mayor consumo de suelo".
La opinión de los "rivales" de Domingo Berriel choca frontalmente con la de sus colaboradores y allegados. Adán Martín, por ejemplo, destaca que es una persona con una amplia experiencia en la Administración canaria. En este sentido, remarca la "visión multidisciplinar" que le dan sus conocimientos y valora su accesibilidad y capacidad de diálogo.
En similares términos se manifiesta el jefe de su gabinete, Juan Guedes, quien destaca de Berriel su disciplina y su capacidad de trabajo. "Nos obliga a ir a su ritmo", apunta Guedes, quien detalla también que "no tiene hora". El jefe de gabinete resalta, asimismo, que posee un "carácter fuerte" pero matiza que es "muy simpático, cuenta muchas anécdotas".
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