EFE, Bogotá/Washington
La Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) informó ayer que no halló modificaciones o alteraciones en los ordenadores de "Raúl Reyes" y aseguró que esos equipos sí pertenecían al líder rebelde de las FARC, muerto el 1 de marzo. "Nadie puede cuestionar nunca si Colombia manipuló esa evidencia incautada", dijo el secretario general de la Interpol, Ronald Noble, en rueda de prensa en Bogotá, tras entregar el informe de su organización sobre los ordenadores.
Noble declaró que está convencido de que los equipos que analizó Interpol (tres ordenadores) fueron incautados en un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
"Vinieron de un campamento terrorista de las FARC, así que pertenecían a la organización y a miembros de esa organización", dijo Noble, quien añadió que los ordenadores pertenecían específicamente a "Reyes", que era el representante de las FARC y el "responsable de su contenido".
El funcionario entregó el informe al director de la Policía colombiana, general Óscar Naranjo; a la directora del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS, inteligencia estatal), María del Pilar Hurtado, y al fiscal general, Mario Iguarán, en presencia del canciller, Fernando Araújo.
En su documentación, y luego ante cerca de 200 periodistas y cámaras, Noble insistió en que 64 expertos de quince países trabajaron durante más de cinco mil horas en las ocho "pruebas documentales decomisadas", compuestas por tres ordenadores portátiles, tres unidades de memoria USB y dos discos externos.
Para el alto cargo de la Interpol, todo el material puede ocupar 39,5 millones de páginas informáticas.
Noble también dijo que entiende que "va a haber un clamor de países vecinos", pero que la Interpol en ningún momento está interesada en los contenidos de los ordenadores, lo que corresponde a las autoridades colombianas.
Ayuda de Venezuela
Por otra parte, altos funcionarios venezolanos ofrecieron su ayuda a las FARC e incluso actuaron como intermediarios para la compra de armamento, según documentos del ordenador de "Raúl Reyes" recogidos por el diario The Washington Post.
El diario señala que esos funcionarios ofrecieron su ayuda a la guerrilla para cambiar el equilibrio de poder en su guerra contra el Gobierno colombiano y sirvieron de contacto entre las FARC y traficantes de armas australianos para facilitar a esa organización rebelde la compra de armamento, incluidos misiles tierra-aire.
Los altos funcionarios también ayudaron a comandantes guerrilleros a viajar a Oriente Medio para recibir entrenamiento en el manejo de misiles, de acuerdo con el periódico de Washington, al que las autoridades colombianas mostraron documentos hallados en el ordenador del fallecido "número dos" de las FARC, "Raúl Reyes".
Por su parte, el ministro venezolano de Defensa, general Gustavo Rangel, tildó de "gran mentira" el informe que la Interpol.
"Eso es una gran mentira hecha en laboratorios de Estados Unidos", dijo el ministro a los periodista, que insistió en que la información que pueda contener "no tiene ninguna credibilidad, ninguna sensación de veracidad".
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