EL DÍA/AGENCIAS, Tenerife
Lejos de despejar el camino hacia una solución definitiva del conflicto, el encuentro que mantuvo ayer la Consejería de Educación separadamente con los sindicatos de profesores de la enseñanza no universitaria se limitó, básicamente, a escenificar el acto formal de entrega del documento donde queda recogida la propuesta del Gobierno de Canarias sobre la mejora de los rendimientos escolares y de la calidad educativa.
Eso sí, la reunión que mantuvo Gonzalo Marrero, viceconsejero de Educación, con la plataforma sindical (CCOO, INSUCAN, CSI-CSIF, ANPE, OCESP y SEPCA), de una parte, y el comité de huelga (FETE-UGT, STEC-IC, EA-Canarias y UCPL), de otra, dejó una realidad sobre la mesa: el objetivo de la homologación salarial sigue siendo la bandera reivindicativa de los docentes y la propuesta del Gobierno ha supuesto tan sólo una mera declaración de intenciones.
De hecho, el representante de INSUCAN se levantó de la mesa a los diez minutos de comenzada la reunión, mientras el portavoz de CCOO explicaba que "la administración nos hizo llegar un documento sobre la mejora de la calidad educativa, que no viene a ser sino la propuesta presentada en su día por el presidente Paulino Rivero, pero ni siquiera hemos dejado que se nos explique".
A su juicio, "hay una reivindicación sobre la mesa y no estamos dispuestos a tratar otro tema hasta tanto no se resuelva el conflicto", momento en el que apuestan por crear una mesa sectorial que aborde los problemas de la educación en Canarias, un argumento que también defiende ANPE.
Por su parte, los miembros del comité de huelga vivieron una situación desagradable. Mientras aguardaban en el interior del edificio de Usos Múltiples para reunirse con el viceconsejero, miembros de la Policía Nacional les requirieron que se identificaran. Toda una sorpresa.
Lo cierto es que tanto el secretario general de FETE-UGT, Manolo Rodríguez, como el portavoz del STEC-IC, Manolo Marrero, subrayaron que el comité de huelga se mantiene abierto al diálogo. A propósito, explicaron que recogieron la propuesta de la Consejería de Educación y, asimismo, presentaron la suya, "una oferta financiera, con una exposición de objetivos bien definidos".
En opinión de Manolo Marrero, "si este documento es la respuesta que da el Gobierno de Canarias a los males del sector educativo, que Dios nos coja confesados".
Eso sí, advierten de que están dispuestos a negociar sin descanso. "Que no crea el Gobierno que con la estrategia de alargar el conflicto nos va a hacer claudicar" y, en este sentido, hacen un llamamiento a la sociedad canaria para que salga a la calle el próximo 28 de mayo.
Los estudiantes claman por un acuerdo.- La Unión de Estudiantes de Canarias (Udeca) exige a los sindicatos y a la Consejería de Educación un "¡acuerdo ya!". El presidente de Udeca, Alberto Álvarez, solicitó que rebajaran las medidas de presión, ya que afectan directamente al estudiantado, además de insistir en la necesidad de que exista la figura de un mediador, ya que "nos reunimos con todas las partes y todas parecen tener disposición al diálogo, a la negociación y a flexibilizar sus posturas, pero no vemos que se solucione nada".
Fitapa, harta del conflicto.- La Federación Insular Tinerfeña de Asociaciones de Padres y Madres
de Alumnos y Alumnas (Fitapa) expresa mediante un comunicado que "el sector más afectado por esta lícita huelga son los estudiantes, pero una cosa es que el estudiante pierda días de clase y otra muy distinta es que se les influya y utilice para apoyar a un sector determinado". Afirman, asimismo, que "los padres y las madres ya estamos hartos de este conflicto y de la incapacidad de las partes para resolverlo". Por ello le solicitan a la Consejería de Educación que "cree nuevas vías para la negociación" y a los sindicatos "que pongan ante la justicia su caso, si no hay pacto posible, y mientras tanto hagan una tregua en la huelga", concluyen.
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