Jornada Deportiva
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

A medio camino

Alfonso Serrano se marcha sin culminar el proyecto que aceptó liderar en marzo de 2006 para llevar al CD Tenerife a Primera División. En dos años y dos meses de trabajo, el ex director deportivo del equipo blanquiazul fichó a veinticinco futbolistas y a tres entrenadores, y despidió a los técnicos Amaral y Krauss.
15/may/08 10:32
Compartir
Edición impresa .

JORNADA, S/C de Tenerife

Víctor Alfonso Serrano Mosquera (Valladolid, 9-12-1970) era un total desconocido para el tinerfeñismo hasta que el 22 de marzo de 2006, con el consejo de administración presidido por Miguel Concepción todavía acoplándose a su nueva función al frente del club, se confirmó su contratación por cinco temporadas como director deportivo del CD Tenerife.

Ex jugador del Valladolid y del Numancia, comenzó muy pronto su labor en los despachos; primero como integrante de la secretaría técnica de la entidad soriana, a las órdenes del ahora agente de futbolistas Felipe Martínez, y después en el club al que le unen más lazos sentimentales, el pucelano. Allí aprendió de un hombre clave en la historia reciente del Tenerife, Santiago Llorente, quien, precisamente, avaló su incorporación a la institución chicharrera. Antes de venir a la Isla hace dos años, completó una corta etapa en el organigrama técnico del Valencia.

Una vez en su oficina del Callejón del Combate, Serrano tuvo que hacer frente a delicadas decisiones, pues el Tenerife de la temporada 2005/2006 sufrió para consumar la continuidad en la categoría.

De hecho, se la jugó despidiendo al técnico David Amaral a falta de diez jornadas para el final del curso y eligiendo a un técnico novato en la Segunda División nacional, el alemán Bernd Krauss, que supo llevar al equipo al campamento base y, de paso, ganarse su continuidad en el club. Tras este angustioso debut, Serrano empezó a formar la plantilla de un proyecto creado para conducir a la entidad a Primera en tres años. Ya se sabe: una temporada (2006/07) para salvar la categoría sin apuros, otra (2007/08) para empezar a mirar al ascenso, y la última para pelear decididamente por subir a la élite. Sin embargo, el profesional vallisoletano se quedó a medio camino.

Pero el tránsito hasta su inesperada dimisión dio para más. En el verano de 2006, Krauss era el "entrenador idóneo", según palabras del dirigente. Para ayudarlo, incorporó al plantel hasta quince jugadores, algunos de la talla de Tomasz Frankowski y Andrés San Martín, que finalmente no lograron triunfar; o en menor medida de Bertrán y Culebras, que sí han enriquecido el patrimonio del club. No obstante, y pese a protagonizar un inicio de Liga aceptable, aquel entrenador "idóneo" no pasó de la decimoquinta jornada, en la que el Tenerife había entrado en la zona de descenso. La situación volvía a ser complicada y Alfonso optó esta vez por una apuesta menos arriesgada, la de un técnico nacional y con experiencia en la categoría, Juan Martínez Casuco, que enseguida consiguió los primeros resultados positivos y pudo alejar al representativo del peligro; no sin la ayuda de dos buenos fichajes de invierno, Manolo Martínez -sobre todo él- y Juvenal Edjogo, y de un canterano que revolucionó al Tenerife en la segunda vuelta, Iriome.

Con la nave en aguas tranquilas y el club salvado matemáticamente con un mes de margen, la marcha anticipada de Juan Casuco, que ya sabía que no iba a ampliar su vínculo con la entidad, se encargó de enturbiar un fin de curso que tuvo a Toño como protagonista en las dos últimas jornadas, en las que el eterno capitán dirigió al equipo.

En ese entonces, Serrano libraba otra batalla en los despachos. Se había fijado en el entrenador de moda en Segunda, José Luis Oltra, y no cesó en su empeño de traerlo hasta obtener el "sí" del valenciano, adelantándose a potentes adversarios, como el Hércules o el Cádiz. De este modo, añadió una pieza básica a su proyecto. En ese momento sólo faltaba acertar con los refuerzos, y también con las bajas, porque la verdadera estrella del Tenerife era Oltra. Al final vinieron siete. Entre ellos, un delantero que quisieron casi todos los clubes de la categoría, Nino, que vino cedido del Levante y que en enero amplió su contrato hasta 2011. Ése fue su último acierto.

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Jornada Deportiva

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: