EFE, Madrid
Amnistía Internacional (AI) y la Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES) reclamaron al Fiscal General de Estados Unidos (EEUU), Michael Mukasey, el cese inmediato de la ejecución de personas con enfermedad mental en ese país.
Ambas organizaciones enviaron su petición a la Fiscalía General junto con 61.314 firmas que pretenden ser el "paso previo a la abolición definitiva" de la pena de muerte en los Estados Unidos.
A esta petición se unieron la Asociación Española de Neuropsiquiatría (AEN), el Sociedad Española de Psiquiatría (SEP) y la Federación Española de Asociaciones de Rehabilitación Psicosocial (FEARP), junto a otras instituciones como el Parlamento Vasco y numerosos ayuntamientos.
Desde 1977 hasta diciembre de 2007 han sido ejecutadas 1.099 personas en Estados Unidos y al menos un centenar de ellas presentaba enfermedades mentales graves.
Para AI y FEAFES, estas ejecuciones son una violación de los derechos humanos, porque la pena capital se aplica a personas que no siempre son responsables de sus actos y, por tanto, "castigarlos por su violencia es lo mismo que castigarles por su enfermedad".
Peticiones reiteradas
Ambas organizaciones recuerdan que, por este mismo motivo, la Comisión de Derechos Humanos de la ONU ha pedido reiteradamente a los países con pena de muerte que no la apliquen en estos casos.
Si las protestas de las organizaciones sociales no lo impiden, el próximo enfermo mental ejecutado será Levar Walton, que padece grave esquizofrenia y que parece no haber comprendido el proceso judicial que ha seguido ni lo que supone su inminente ejecución.
Amnistía Internacional y FEAFES enviarán cartas al embajador de los Estados Unidos en España expresando su rechazo particular a esta ejecución e instándole a que haga todo lo posible para detenerla.
Ambas organizaciones esperan promover el creciente debate en Estados Unidos sobre la aplicación de la pena de muerte de personas con problemas mentales y presionar a las instituciones norteamericanas para lograr la abolición definitiva de esta práctica injusta, cruel e inhumana.
No es la primera vez que en Estados Unidos se condena y se aplica la pena de muerte a una persona que presenta o una enfermedad mental o una grave discapacidad, algo que ha sido criticado en reiteradas ocasiones por ONG y diversas instituciones internacionales como la ONU.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD