F.A.F., La Laguna
El excesivo aumento de los metros de cable de cobre robado en lo que llevamos de año ha llevado al Ayuntamiento de La Laguna a instar a la Subdelegación del Gobierno en Canarias a que tome cartas en el asunto e inicie una investigación al respecto. Se da la circunstancia de que en 2008 se han sustraído casi los mismos metros de cable de alumbrado público (más de 8.000) que en todo 2007, cuando se robaron 9.478 metros, y más del doble que en todo 2006.
El concejal de Parques y Jardines, Plácido Mejías, fue rotundo a la hora de calificar lo sucedido y aseguró que "esto ya pasa de castaño oscuro". "Cada día que pasa se incrementan los robos, y el problema no es tanto el dinero, sino los problemas que surgen después: apagones en las calles afectadas de más de 3 días".
La impotencia de la corporación lagunera a la hora de solventar este problema, ya que "es imposible vigilar constantemente todas las calles del municipio", ha obligado a dejar en manos de instituciones más altas (Subdelegación del Gobierno) cualquier posible solución. De ahí el llamamiento que el propio concejal hizo a dicho organismo.
No es cuestión de vigilar
Según Plácido Mejías, "hay dos maneras de atajar el problema". "La vigilancia no es una de ellas porque se puede vigilar mucho y no cubrir todo el municipio", añadió.
Y es que los robos no son endémicos de los barrios más conflictivos del término municipal, sino que estos afectan a todos los barrios, aunque no por igual.
Así, para Mejías se trataría más bien de "un problema de prevención, de colaboración ciudadana. Que cuando vean a alguien manipulando en las arquetas de alumbrado público avisen a la Policía a pesar de que estén uniformados".
La otra solución pasaría por controlar a los compradores de cobre, "que son unos pocos", e instarlos a que colaboren aumentando las exigencias a la hora de comprar.
Esto es, si a cada persona que acudiera a vender cobre se le exigiera alguna factura de compra previa o los papeles de su empresa, no habría tantas de cable robado.
Actualmente el precio del kilogramo de cobre pelado está a tres euros; y a 1,10 con aislante. Mientras que la corporación lo compra a 3,42 el más barato y a 7,12 el normal. A lo que hay que sumar el coste del trabajo, los aparatos rotos a consecuencia del tirón y los perjuicios del apagón.
La suma de los hechos ha provocado que el concejal de Servicios Públicos haya solicitado la inclusión de este problema en la próxima Junta de Seguridad Local.
"Modus operandi"
La forma de actuación de los delincuentes es bastante sencilla. Durante las horas de sol acuden a calles amplias, de entre 300 y 500 metros, destapan una arqueta en cada extremo, cortan el cable y vuelven a taparla. Así lo dejan todo el día, hasta que vuelven por la noche para culminar el delito.
Cuando la oscuridad ya lo cubre todo, los ladrones vuelven al lugar, abren la arqueta en un punto y atan el cable al vehículo, preferiblemente un todoterreno. Una vez atado el cable sólo es cuestión de arrancar el coche y caminar, llevándose consigo todo el cableado de la calle.
Cuando ya tienen el cable en su posesión lo queman para quitarle el aislante y poder venderlo a los chatarreros.
Plácido Mejías señaló que la cantidad que ha tenido que invertir el ayuntamiento en reponer todo ese cable desde 2006 y hasta la fecha de hoy asciende a 96.910 euros, pues se trata de casi 20.000 metros lineales de cable.
Los hechos se producen en todo el municipio. El concejal puso como ejemplo las zonas en las que ha desaparecido cable en este año 2008. Concretamente, en el Camino de La Hornera se han llevado 1.163 metros de cable de cobre, también ha habido robos en San Matías (17.466 metros), San Benito (608), Valle Jiménez (1.733 metros) o Finca España (1.584).
En la cuantía por años, 2007 se lleva la palma con 47.391 euros invertidos en reponer el cable sustraído, si bien este año amenaza con superarlo con creces a la vista de las cifras recabadas por el ayuntamiento, 8.000 metros en cuatro meses por un importe de 39.346 euros. En 2006 los metros robados fueron poco más de 4.000, y el dinero invertido en reponerlo fue de 18.795 euros.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD