Coplas de mi tierra
A mi hija Clara María
Cuando Dios creó a los hombres
lo hizo con buen criterio,
para que luego al morir
no hubieran ricos ni pobres
al llegar al cementerio.
En el alma siento pena
dolor en el corazón,
desdicha en los sentimientos
y en la vida compasión.
Aunque te halles entre rejas
nunca niegues la verdad,
porque la verdad te lleva
a alcanzar la libertad.
En un castillo entre rejas
está mi amor retenido,
solamente por querernos
y habernos comprometido.
Qué bonito es despertar
y ver el Teide gigante,
como una blanca paloma
tan alto y tan elegante.
La vida del campesino
es muy triste y aburrida,
trabaja de sol a sol
sin tener contrapartida.
Mi madre a mí me llevaba
cuando yo era pequeñito,
a Teno Alto, por queso,
a casa de un tal Loyito.
La madre que a un hijo lleva
en su vientre nueve meses,
cuando lo trae a este mundo
con cariño muy profundo
ser querida se merece.
Enrique Díaz Martín
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