NO SÉ SI SABEN de qué trata. Más bien no. Salvo dos o tres muy eruditos, a palo seco, es complicado que se acuerden, si es que lo estudiaron alguna vez. Los de letras ni de coña. Pregunten a los amigos, por si pueden reconocer su verdad absoluta o argumento empírico. A alguno incluso le puede sonar a agua "Dropper", que es aquella de Las Palmas tan amarga y con burbujas. Creo que lo del efecto lo estudié en física (cuando era Física y Química) pero para basarme en esto lo he tomado o renovado de una enciclopedia. Ventajista, enterado. Establece que los sonidos se agudizan cuando un objeto en movimiento está aproximándose y se agravan cuando están alejándose. La sirena de un coche de policía, una ambulancia, los bomberos... suenan a nuestros oídos de forma más aguda mientras se acerca y más grave a medida que se aleja. Es el efecto Doppler y se debe a la deformación que sufren las ondas sonoras que proceden de una fuente de sonido en dinamismo: las bandas se comprimen en la parte delantera y se extienden en la trasera.
Buscaba la forma de entender y explicar el agobio que interiorizo, cuando en mi retrovisor se detecta un coche tuneado, con el frente visible de luces alienígenas y faros incrustados por los lados. Como el "coche fantástico". Ellos dicen una "máquina de power" o un "potro de fuego", retumbando terremotos desde Tío Pino hasta El Coromoto. Lo localizas, incluso a la altura del Molino. En Arrecife, aparcado en los bocatas de pescado o por las dunas de Corralejo haciendo el pendejo.
Ya me ha cogido por sorpresa un par de veces y he notado que me trinco al volante, aprieto los dientes y me encomiendo al Señor, con un vuelco de pánico interior. Es el fin del mundo, el Apocalipsis. El Armagedón. Flechas de escandalera que te convierten en un trapo. Qué barbaridad, se cae el mundo y comienza el juicio final. Veo el túnel de luz y oigo voces que me recuerdan mis pecados. Cuando lo asumo y reconozco mentalmente su procedencia, clasifico "el castigo", apago mi transistor o CD de música suave, total ni poniéndola a tope, trago hondo, sonrío y espero que el baño se vaya agudizando. Hasta me aparto, como si fuera la ambulancia y, efectivamente, qué razón tiene el teorema. El sonido, que como digo es una tromba de demonios de butano, se va tornando a reconocer ciertas notas y en una genialidad me doy cuenta que no era "el castigo" sino que estoy ante "El Arrebato" (un cantante), en un concierto, directo, para toda la ciudad. En el semáforo del Meridiano se detuvieron. Igualito que si azotara un ciclón.
Dentro del coche, con alerones de Fórmula 1, color negro, llantas astilladas, faldones de neones, llamas rojas y una historia plástica, con un culo pintada en el capó, va un nota tatuado con rayas gordas y gafas de sol (es noche cerrada). Nada menos que un nuevo habitante (ya, hace bastantes años) del Atlántico. Un "sin tímpanos" que los buffles ha instalado para dejar a todo el mundo reventado, con los decibelios, flipado y mareado. A su diestra la palanca de cambio, que la observas desde tu ventanilla, con un complejo palpitar de impulsos de bombilla. La chorva y la tabla de varar, pa'seguir en Las Gaviotas de amanecida. La pivita, que te mira con un chupete desde su fotingo tuneado en nave espacial. También es otra "sin tímpanos" y la enfermedad será contagiosa, si el semáforo no se torna en verde.
En Canarias nos está pasando eso desde hace tiempo, ahora reconocemos lo que habíamos visto u oído lejos en carnes propias y las consecuencias son de mayor agudización. El "efecto Doppler", en vez de adaptado al coche tuneado, adaptado a las islas. Desde Europa vienen tronando mensajes borrosos de tal agresividad que cambian de cuajo la idiosincrasia y las maneras de pensar. En todo lo iré comentando. Un ejemplo: emergen en escena un montón de publicidades rompedoras. Por ejemplo, las vallas publicitarias están preñadas de carteles anunciando un solo texto. Únicamente "Te vas a morir" u otro "Tienes derecho" Uno es de matabichos (Fumican) y el otro de electrodomésticos (Saturn). Lo que persiguen es justamente esto, notoriedad, audiencia, atención, romper moldes y que azote el huracán, ya con eso ganarán. El que no corre vuela.
Canarias está muy lejos, un valor o un complejo, y los mensajes aparecen en el firmamento confusos, graves, incomprensibles. Desde aquí son más agudos, finos y asumibles, sean de la melodía que sean.
Otro ejemplo claro es la política, pero este también puede pasar desde aquí hacia allá. Si alejan del nacionalismo, menos agudo y más grave les va a sonar.
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