EFE, Bruselas
El embajador belga ante la ONU, Pierre Chevalier, dimitió ayer del cargo tras descubrirse que seguía vinculado a una empresa privada con intereses en su labor diplomática y que había sido inculpado por varios delitos.
Chevalier ya había dimitido del puesto de secretario de Estado, una en 1990 por presuntas irregularidades y otra en 2000 por una relación poco clara con un hombre de negocios africano.
La dimisión se produjo después de que el viernes se supiera que estaba inculpado de blanqueo de dinero y falsedad en documento público, mientras estaba en la esfera privada, informó la agencia Belga.
El sábado se informó de que Chevalier había sido nombrado en enero, sin anuncio público, consejero de la empresa minera Forrester, un cargo del que dimitió en febrero de 2007. Bélgica, que inició en enero un período como miembro rotatorio del Consejo de Seguridad de la ONU, tiene un interés especial en que la organización internacional participe en la supervisión de los ricos yacimientos mineros de la República Democrática del Congo. La empresa que dirige Chevalier tiene intereses mineros en el país africano.
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