Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

TROMPULGA Y CHICHAPIÉ JOSÉ A. INFANTE BURGOS

La cabra de Valle Gran Rey

12/may/08 07:28
Compartir
Edición impresa .

LA POBRE ANIMALITA se encaramó a las alturas y por tener la ubre hinchada se quedó trabada. ¿Eso mismo no es lo que le sucede a algunos políticos? Salvando la multikilométrica distancia vital entre personas y animales, encajo un postre informal (y candongo) como derivativa final.

Lo principal. A esta infortunada cabra, de un baifito recién parida, hubo que darle un disparo de despedida. Una medida. Una medida drástica y bastante brutal, que ha hecho reaccionar a algunas asociaciones pro defensa de animales. Han puesto una denuncia y el grito en el cielo, de ese valle increíble (el del Charco del Conde) y del mundo entero, único e irrepetible. Pero ¡no es justo! Se pasan tres calles con los palos al disgusto. Un "zoocidio", dicen.

Se intentó (hasta un guiri en cholas trató de rescatarla y a punto estuvo de pringarla después de por los cuernos agarrarla) sus dueños los primeros, y las gentes del lugar, por el monte y por el mar. Se fracasó dada la orografía y la dificultad del rescate. Por supuesto que "poder se podía" (en el siglo XXI), pero había que emplear un montón de dinero, hacerlo despacio y con muchos medios por el sendero.

Así que el tiro en este caso no es ninguna crueldad y puede bien considerarse dentro de la piedad. ¿O es que no se hace con los caballos "pura sangre"? Lo hemos visto en las películas americanas, que se rompen una pata y sin medios es imposible aliviar ni remendar. Por ellos mismos aconsejan rematar. Ocurre con los bichos más queridos o de compañía, los perros o los gatos que desprecia la sociedad y todos los días en las perreras hay que sacrificar. ¿O es que no condenamos (por tener nosotros la suerte o la desgracia de ser carnívoros u omnívoros) a cantidades enormes de cochinos, vacas, pollos, pavos, corderos... cabras o carneros?

No se puede jugar en la hipocresía y acusar de barbarie a los afectados. Estamos completamente de acuerdo, en que no se debe maltratar a los animales, ni por gusto ni por disgusto, y siempre cuidar de sus existencias en la medida de nuestras necesidades y posibilidades. Si se está en disposición, proporcionarles cariño y siempre con los cuidados básicos suficientes. Pero, cada cosa en su sitio. Un dato. El valor económico de la comida para animales domésticos que se comercializa en Norteamérica en un período de tiempo, bastaría para zanjar el problema del hambre más acuciante de las personas desahuciadas del planeta. Con eso sólo cuadraría y sería conveniente que lo primero sea siempre lo primero. No se puede virar el flan al revés. No está bien poner delante lo que va detrás. Primero y con mucha diferencia, una mujer (un hombre), después una gacela (un toro), por último una cuca (un mejillón). Por orden de importancia. De "alante" a atrás.

Remarco la diferencia que tenemos que establecer entre seres humanos y animales, que por mucho cariño que les tengamos y mucha "inteligencia" que desplegamos, se encuentran en escalas o rangos totalmente diferenciados. Entre ellos, igualmente hay escalados y no es lo mismo un chimpancé que una mosca cojonera o un "lugarto" de San Andrés. Muchas veces, como en el caso de este caprino, hay quien pierde el tino.

En el incidente, si el que se hubiera quedado trabado hubiera sido un vecino, un foráneo -da igual- o un chino, grúas, palas, helicópteros, el ejército, explosivos, puentes, pasarelas y todas las herramientas necesarias hubieran sido pocas para salvar esa chispa divina que tiene la vida humana.

Un poco vacilar con la primera frase. "La pobre animalita se encaramó a las alturas y por tener la ubre hinchada se quedó trabada". Le viene a la medida a cualquiera, que en la empresa privada o en un cargo público ocupe por muchos años la poltrona. Le sirve, por ejemplo, al amigo, alcalde de Arafo, don Domingo Calzadilla, que no hay quien lo mueva de la silla, o mismo al de Santa Cruz, don Zerolo Miguel, que puede oler a hiel y a todos los que durante muchísimos años han acaparado el caño o el escaño. Como la cabra, trancados allá arriba y no hay quien los mueva. No se sabe si a la ubre aún le queda leche o está más seca que la Meca (por ubicarse en el desierto). No se sabe. ¿A ver si va a ir el guiri en cholas a bajarlos?

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: