C ANARIAS NO PUEDE quedarse cruzada de brazos ante la rebatiña que se está preparando a cuenta de la recaudación autonómica de impuestos. Si bien el REF nos da algún privilegio en ese sentido, eso es pecata minuta con lo que buscan comunidades como Cataluña, que quiere un régimen prácticamente igual al del País Vasco y Navarra. Es decir, recaudar todos los impuestos y quedárselos a cambio de un cupo pagadero al Estado. ¿Y por qué aspiran a esto? Muy sencillo, porque saben que percibir los impuestos de todas las sociedades que tienen establecido el domicilio fiscal en su territorio, aunque obtengan muchos de sus beneficios en cualquier parte del país -o precisamente por eso-, les reportaría ingresos ingentes. Esto es, los catalanes buscan -como ya hacen vascos y navarros- que las grandes constructoras, los grupos energéticos, la banca, etc. enriquezcan todavía más sus arcas con los ingresos que obtienen en Canarias, Andalucía o Castilla. He ahí una de las claves que explican tanta desigualdad en el nivel de riqueza dentro del Estado, incluso por qué las estadísticas dicen que en G. Canaria, con menos habitantes, hay más recaudación fiscal que en Tenerife: por la sede fiscal de las empresas.
Si Cataluña tiene la pretensión de equipararse a los territorios forales, se quedará con otro gran trozo de la tarta. Este es el momento de que Canarias se plante y, con argumentos más que suficientes, como la lejanía geográfica y su larga historia de excepcionalidad fiscal, le exija a Madrid un régimen que supere el actual REF y vaya mucho más allá, en busca de la soberanía recaudatoria. Es decir, quien obtenga beneficios aquí, que pague también aquí sus impuestos. Así de sencillo. ¿No hacen "dumping" fiscal los vascos y atraen empresas de las comunidades limítrofes, que con sólo mover unos kilómetros su sede se ahorran millones en impuestos? Pues, ¿por qué Canarias, con menos riqueza y tan alejada del territorio peninsular, no puede aspirar a un sistema de cupo, es decir, a recaudar todo y, a cambio, devolver al Estado una parte en pago por los servicios que presta aquí?
Si así se hiciera, se vería qué gran cambio se iba a producir en el reparto de la riqueza dentro del Estado. Ahora, cientos de grandes compañías, sobre todo en el sector turístico, obtienen en Canarias grandes beneficios que luego tributan en Barcelona, Madrid o Mallorca. Si el Gobierno canario no ve lo que está pasando y por dónde van Cataluña y alguna otra autonomía, está ciego. El REF actual no es suficiente. Canarias debe aspirar a una completa soberanía fiscal y el primer paso es negociar un cambio del estatus actual. Si a otros se les admite, Canarias tiene razones de más peso. Es cuestión de que el Gobierno lo plantee en Madrid.
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